ESTADOS UNIDOS SE NIEGA A ACEPTAR QUE CHINA SEA UNA POTENCIA MUNDIAL
Con una población que pasa de los 1.400 millones de habitantes la República Popular China ha logrado desplazar la pobreza. El modelo social que conduce el Partido Comunista transformó a su sociedad en organizaciones de emprendedores que se han colocado a la vanguardia de desarrollos industriales, urbanísticos, agrícolas, tecnológicos, militares, científicos, educativos entre otra gran cantidad de actividades que le convierten en una potencia mundial.
Estados Unidos creyó mantenerse como potencia para toda la vida. Su modelo capitalista, neoliberal, guiado por las grandes corporaciones, propiedad de unas pocas familias, se ha vuelto un boomerang contra ellos mismos. La sociedad estadounidense presenta los mayores índices de pobreza extrema en el mundo, asunto que los medios de comunicación, propiedad de esas grandes corporaciones, ocultan.
Personalidades como Mikel Moore y Oliver Stone han realizado películas documentales que muestran la realidad de como prolifera la pobreza en el país norteamericano donde en este tiempo de pandemia tienen la mayor cantidad de infectados y fallecidos.
La hegemonía militar estadounidense quedó estancada ante el avancé tecnlógico de China y Rusia que han hecho retroceder aviones y barcos de Estados Unidos que pretendieron realizar incursiones en el espacio aéreo y el mar de esas naciones.
El avance tecnológico de China ha llevado a empresas norteamericanas a establecer sus fábricas en China, asunto que procuró prohibir Donald Trump.
Esta semana un satélite espía de Estados Unidos trató de incursionar sobre el espacio de la Federación de Rusia y fue neutralizado e inutilizado ante el asombro de los estadounidenses que no han podido tener respuesta.
Ante la visita a Pekin de Wendy Sherman, Vice Secretaria de Estado estadounidense, el Canciller de China, Wang Yi ha declarado: “Si Estados Unidos no ha aprendido a tratar a otros países en un plano de igualdad, entonces tenemos la responsabilidad de trabajar con la comunidad internacional para enseñarle a Estados Unidos una lección”, “Estados Unidos siempre quiere ejercer presión a otros países con su propia fuerza, pensando que es superior. Sin embargo, quiero decirle a EE.UU. claramente que nunca ha habido un país superior en este mundo, ni nunca lo debería haber, y China no aceptará que ningún país se considere superior”, señaló el canciller chino.

