ALLENDE VIVE 48 AÑOS DESPUÉS DEL 11 DE SEPTIEMBRE DE 1973
Aquel 11 de septiembre de 1973, un día como hoy, se produjo en Chile un golpe de estado que le costó la vida al Presidente Salvador Allende y fueron asesinados, presos y desaparecidos, miles de militantes y simpatizantes del proceso que encabezaba la Unidad Popular, agrupación política integrada por cantidad de partidos democráticos chilenos.
Entre los asesinados en la Universidad de Chile estuvo un venezolano de Cumaná, Enrique Maza Carvajal.
Todo fue fraguado con antelación a la toma de posesión del Doctor Allende como Presidente Constitucional de la República de Chile.
Eduardo Frei Montalva, un numerario de la prelatura del Opus Dei era presidente de Chile por el partido Democracia Cristiana cuando Salvador Allende ganó las elecciones en el año 1970.
En Venezuela, otro numerario del Opus Dei, Rafael Caldera Rodríguez, era presidente de la República y su Canciller era, lo que llaman un Supernumerario de la prelatura, Arístides Calvani, discípulo directo del reverendo José María Escribá de Balaguer fundador de la organización religiosa ultra conservadora católica en el reino de España para luchar contra el comunismo por encomienda del dictador español Francisco Franco.
El Presidente Frei quiso impedir que el Doctor Allende asumiera la Presidencia de la República de Chile y pidió apoyo a los militares para evitar que la Unidad Popular que respaldaba al Doctor Allende fuera Gobierno.
El General René Schneider era para ese momento el Comandante en Jefe del Ejército chileno y fue convocado por el presidene Eduardo Frei a una reunión en la cual le solicitó que las fuerzas armadas de Chile impidieran que Allende asumiera la presidencia del país.
La respuesta del General Schneider a Frei fue: “Si el Doctor Salvador Allende fue electo Presidente, el Doctor Allende es el Presidente Electo y como tal asumirá el cargo de Presidente de la República de Chile por el período que le corresponde”.
Ese día, al salir del Palacio de la Moneda, sede de la presidencia de Chile, un grupo encabezado por el también general retirado Roberto Viaux Marambio, secuestraron al General Schneider quien al defenderse resultó herido de muerte.
Esta acción fue realizada por una organización política ultraderechista denominada Patria y Libertad, brazo político de la prelatura del Opus Dei en Chile, para luchar contra el comunismo.
Roberto Viaux contaba con el apoyo y recursos de la Central de Inteligencia estadounidense, CIA y del gobierno de Venezuela presidido por el opusdeista Rafael Caldera, articulada por el Canciller supernumerario Arístides Calvani, el numerario José Rodriguez Iturbe, de la Comisión de Relaciones Exteriores del parlamento venezolano y de Luis Posada Carriles jefe de inteligencia, de la Dirección de Inteligencia y Prevención (DISIP) de Venezuela.
El asesinato del General René Schneider no impidió que el Doctor Salvador Allende Gossens asumiera la Presidencia de la República de Chile.
El médico cirujano y político chileno Salvador Allende asumió la presidencia de Chile el 4 de noviembre de 1970.
A partir de ese día, la ultra derecha chilena integrada por militantes del Partido Nacional, la Democracia Cristiana y los denominados, ultra derechistas de Patria y Libertad emprendieron acciones conjuntas para sabotear desde el congreso chileno la acción del gobierno que presidía el Doctor Allende.
Durante 3 años, posterior a 1970 emplearon todo tipo de actividades ilícitas, tanto en lo político, en lo económico y lo social.
Trancaron el aparato productivo de Chile a tal punto, por ejemplo que siendo Chile, un importante productor de vino, a nivel mundial, desapareció el vino, el trigo, el azúcar, la gasolina y todos los productos básicos para generar una crisis que fomentara el descontento de la población chilena.
Así se fraguó el golpe de estado que condujo a instaurar una dictadura militar encabezada por el general Augusto Pinochet y el alto mando de la marina, la aviación y el cuerpo de carabineros de chile, el 11 de septiembre de 1973.
Todo esto con el apoyo de Richard Nixon, presidente de los Estados Unidos, el presidente venezolano Rafael Caldera y los ideólogos del golpe, Arístides Calvani y Henry Kissinger que ejercía el cargo de Secretario de Estado estadounidense.
Era un reto contra el imperio norteameriano.
Todo contra un pueblo que quería libertad y democracia revolucionaria con el liderazgo del Martir Doctor Salvador Allende.
Allende vive en sus últimas palabras: “Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”.

