PAPA FRANCISCO APRUEBA DECRETO PARA BEATIFICAR A JUAN PABLO I
Albino Luciani fue elegido por el Cónclave de Cardenales como Papa 263, el 26 de agosto de 1978. Asumió el nombre de Juan Pablo I en honor a sus antecesores, Juan XXIII y Pablo VI. Es el primer Papa en la historia de la Iglesia Católica que tiene dos nombres seguidos y último Papa nacido en Italia.
Desde el mismo momento de asumir el rol de Jefe Espiritual de los católicos, Luciani no era bienvenido en algunos círculos de cardenales que le consideraban peligroso pues emprendería una revolución de la Iglesia por sus ideas progresistas y liberales.
Efectivamente el Papa Juan Pablo I se dispuso a realizar cambios, traslados y cese, en la curia romana que incluían desde el Secretario de Estado, Cardenal Jean Villot hasta el obispo Paul Marcinkus que dirigía el Instituto para las Obras de la Religión (IOR), popularmente conocido como el Banco del Vaticano.
Albino Luciani ingresó al seminario de Belluno en 1923 con apenas 11 años de edad y fue ordenado sacerdote el 7 de julio de 1935 cuando contaba con 23 años. En 1937 le nombraron vicerrector del Seminario de Belluno.
Al fallecer el Papa Pio XII que gobernó la Iglesia desde 1939 hasta 1958, el cónclave de cardenales nombró al hasta entonces Arzobispo de Venecia, Angelo Giuseppe Roncalli que asumió el nombre de Juan XXIII quien designó a Luciani como Obispo de Véneto.
En 1962, 2.381 obispos de todo el mundo se reunieron para la apertura del Concilio Vaticano II donde Monseñor Luciani jugó un rol muy importante por la confianza que el Papa Juan tenía en él.
Juan XXIII falleció el 3 de junio de 1963 y el Cónclave nombró Papa a Giovani Montini que asumió el nombre Pablo VI.
Albino Luciani fue promotor de un banco que le mencionaban como el Banco de los Curas, “la Banca Cattolica Véneto”, fundado en 1943 y prestaba dinero a baja tasa de interés para proyectos que tenían curas y monjas de la diócesis.
En 1972 se acabaron los préstamos a baja tasa de interés. El IOR que ostentaba la mayoría de las acciones (51%) de la Banca Cattolique Véneto, el otro 49% pertenecía a las parroquias de Venecia y particulares que invertían en el banco considerado de lo más sólido y rico de Italia.
El director del Banco del Vaticano, obispo Paul Marcinkus vendió la Banca Cattolique al banco Ambrosiano de Milán administrado por Robero Calvi, sin conocimiento del Patriarca de Venecia Cardenal Albino Luciani.
Esta negociación llevó a una situación que enfureció a los obispos, párrocos, curas y monjas por considerarla totalmente falta de ética pues era ampliamente conocido el carácter mafioso de Roberto Calvi y sus socios, Licio Gelli y Michael Sindona que junto al obispo Marcinkus, el Cardenal de Chicago John Cody, el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Jean Villot, entre otros conformaban una logia secreta denominada Propaganda 2 (P2) que dominaba no solo Italia sino negocios mafiosos de Chicago, Nueva York, Buenos Aires en Argentina, Montevideo en Uruguay.
Albino Luciani, ya investido como Papa Juan Pablo I abrió una investigación minuciosa sobre las finanzas del Vaticano, las actividades del Instituto para las Obras de la Religión (IOR) y los vínculos turbios con el Banco Ambrosiano lo cual comprometía seriamente al Secretario de Estado.
Para el 20 de septiembre el Papa Luciani ya venía preparando los profundos cambios en la curia del Vaticano que incluía cesar a Marcinkus y Villot de los altos cargos que ostentaban y del que solo les salvaría una muerte repentina del Pontífice.
La noche del 28 de septiembre las luces de las oficinas tanto del Secretario de Estado Jean Villot y las del director del Banco del Vaticano, debajo de los aposentos del Papa, permanecieron encendidas hasta el amanecer del 29 de ese mes cuando apenas se cumplían 33 días de haber sido electo como Papa, Albino Luciani, Juan Pablo I fue encontrado muerto repentinamente por causas desconocidas.
La purga que el Papa Juan Pablo I se proponía fue dejada en el olvido por su sucesor, Karol Wojtyla que borró el nombre de Juan Pablo I al asumir el nombre de Juan Pablo II. Mantuvo en sus cargos a Marcinkus y a Villot y tiempo después se engavetaron las investigaciones abiertas por Luciani.
Hoy se anuncia la Beatificación del Papa Juan Pablo I, Albino Luciani, al certificarse el milagro que salvó la vida a la niña argentina Candela Giarda a quien los médicos la declararon en condición vegetativa y sin esperanza de vida cuando tenía 10 años. Su madre, Roxana Sosa se trasladó a una iglesia cercana al hospital y se encontró con el sacerdote José Dabusti que le encomendó el destino de la niña al Papa Juan Pablo I. Repentinamente la niña se recuperó y hoy tiene 21 años y una vida totalmente normal.

