33 AÑOS DE LA TRAGEDIA DEL CARACAZO CUANDO CARLOS ANDRÉS PÉREZ ORDENÓ MASACRAR AL PUEBLO VENEZOLANO QUE RECLAMABA COMIDA
La gran rebelión popular que trascendió en la historia de Venezuela se conoció como el Caracazo. Tuvo lugar el 27 de febrero de 1989, cuando el pueblo venezolano tomó las calles, para protestar contra la imposición de políticas neoliberales promovidas por el gobierno del entonces presidente Carlos Andrés Pérez que afectaban, a las más vulnerables y humildes familias del país, despertando un descontento dentro de la población que tomó la decisión de salir a las calles y exponer sus vidas ante la agresión represiva del gobierno.
A 33 años de los hechos violentos de febrero de 1989 se conmemora la gesta del pueblo reprimido brutalmente por parte de los cuerpos de seguridad del Estado, en especial la Fuerzas Armadas y la Policía Metropolitana de Caracas.
El detonante de las protestas espontáneas del pueblo fue el aumento del pasaje, que se traducía en el incremento de los costos de los productos de la cesta básica, el aumento del desempleo, los bajos salarios y las condiciones paupérrimas de vida de la gran mayoría.
La rebelión fue una respuesta popular contra las medidas económicas que pretendió imponer el Fondo Monetario Internacional en Venezuela.
El Caracazo tiene su origen en la política neoliberal imperante en la década de los años 70 y 80 representada en el Fondo Monetario Internacional; la corrupción estructural presente en la llamada Cuarta República y el empobrecimiento de la población, materializada en la escasez y aumentos desproporcionados del precio de los alimentos y los servicios públicos.
La pobreza crítica superaba para el año 1989 un 30% con niveles de marginalidad que alcanzaban más del 50%. La población percibía ingresos económicos que bordeaban los límites de la subsistencia.
Ese día el pueblo oprimido se rebeló contra sus opresores.
Para ese momento los niveles de inflación superaban el 80%, en 1989, según cifras del Banco Central de Venezuela, disminuyendo la capacidad adquisitiva de la población, lo que a su vez ocasionó que cayera abruptamente el índice de consumo para la clase obrera y, dejó como consecuencia, el quiebre de comercios por ventas mínimas.
El pueblo se lanzó a las calles en contra la injusticia y las desigualdades impuestas por los gobiernos adeco-copeyanos de la cuarta república. El paquete de medidas económicas provocó la indignación y la rabia en millones de personas que sintieron el efecto de las medidas implementadas por el gabinete económico.
La ira de un pueblo agobiado cambió la historia de Venezuela en antes y después del Caracazo.
La modalidad de protesta presente en el Caracazo, el 27 y 28 y días subsiguientes, fue contra los explotadores y opresores, pero el pueblo, castigó al pueblo. Así el abasto, la carnicería y la camioneta de pasajeros, parte de la vida cotidiana de la gente, se convirtió en el blanco de la ira de un pueblo acosado por múltiples problemas económicos, derivados de la aplicación de pautas dictadas por organismos foráneos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial por lo que se generaron saqueos generalizados.
El estallido se originó en Guarenas, ciudad del estado Miranda, ubicada en la llamada Gran Caracas, una ola de protestas espontánea, sin liderazgos, protagonizada por la desesperación e ira del pueblo. Así, los saqueos se extendieron rápidamente a las principales ciudades de Venezuela.
El Caracazo, se replicó en los estados La Guaira, Mérida y otras ciudades del país.
Las manifestaciones fueron controladas en una semana mediante una sangrienta represión desatada contra el pueblo en tiempos de la llamada: “democracia representativa”.
Al día de hoy, 33 años después se desconoce el número de miles de víctimas que fallecieron y los desaparecidos por la feroz represión ejercida desde el gobierno de Carlos Andrés Pérez.

