UN ACERTIJO LLAMADO GABRIEL BORIC

13/marzo 2022

(Por considerarlo de interés para nuestros lectores reproducimos un artículo de Matías Bosh, nieto del ex-presidente dominicano Juan Bosh. Licenciado en Ciencias Ambientales, Magíster en Ciencias Sociales y en Gestión y Políticas Públicas. Investigador de la Fundación Juan Bosch.)

“SEÑALES DE ALARMA EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL DE GABRIEL BORIC”.

Por MATÍAS BOSCH

En el día de hoy Gabriel Boric asume la presidencia en Chile.

Antes de juramentarse, en el breve plazo de poco más de un mes, ha cometido al menos tres actos alarmantes en materia de política internacional:

1) referirse a otros gobiernos/proyectos políticos latinoamericanos como “fracasos”;

2) divulgar y “exhortar encarecidamente a los chilenos” a ver un video claramente propagandístico de Volodmir Zelensky; 3) decidiendo no invitar y excluyendo de su juramentación a algunos gobernantes latinoamericanos, los mismos que llamó “fracasos”.

Relacionado con esto, su futura canciller es una reputada integrante del grupo que ha colaborado con la OEA y Almagro en materia de “derechos humanos”. Específicamente como funcionaria de la CIDH. Fue precisamente un argumento de una de las colaboradoras de la futura canciller el que Boric usó para justificar en Twitter su opinión sobre qué gobiernos y experiencias son un “fracaso”: según la autora, no se puede mantener una forma “nostálgica” y “del siglo XX” en materia de DDHH, asociando la modernidad con asumir la postura de unos gobiernos por encima de los demás, la posición de pontífice y la lógica agresiva y beligerange de “garrote y zanahoria”.

La defensa de los DDHH sería más que importante y apoyada siempre que fuera coherente, y desde una perspectiva latinoamericanista. Boric debería tener claro que la retórica de DDHH y su práctica son de las que más necesitan ser descolonizadas, siendo sistemáticamente empleadas como arma de geoestrategia y dominación, tanto como de servilismo, para violentar democracias, soberanías y el conocido “cambio de régimen”.

Pero en lugar de ello, deja de invitar a unos presidentes -perfectamente reconocidos y legítimos hasta por sus archienemigos-, algo a lo que nunca llegaron los predecesores de Boric, supuestamente”en defensa de los derechos humanos”,

mientras se invita al criminal presidente Iván Duque y al funesto ex militar vicepresidente de Brasil, y Sebastián Piñera participará solemnemente en los actos de hoy.

Esas acciones de Boric no son señales sino hechos, que alertan de una vía contraria a los esfuerzos de México, Argentina y otros gobiernos en política internacional, para superar la nefasta etapa del “Grupo de Lima”, que es la historia misma de la Doctrina Monroe.

Queda por saber cómo Boric pretende practicar la solución pacífica de conflictos y el multilateralismo y cómo va a defender la soberanía de Chile (aquella que Allende defendió magistralmente en la ONU) como país pequeño y periférico si, al mismo tiempo, selecciona a cuáles gobernantes legitima y a quiénes no, y se parcializa abiertamente en conflictos de alto calibre internacional.

Queda por saber cómo Boric se da el lujo de esta decisión de excluir a un presidente legítimo como Nicolás Maduro, cuando el mismísimo Biden manda a una delegación de alto nivel a dialogar con el gobernante venezolano para resolver el problema petrolero, y Boric necesitará resolver un tema tan serio como la crisis migratoria en el norte de Chile, lo cual requiere sí o sí el diálogo regional y es hoy Venezuela uno de los principales países emisores de migrantes.