ELECCIONES EN IRLANDA DEL NORTE LE OTORGA UN TRIUNFO HISTÓRICO A LOS NACIONALISTAS DE SINN FÉIN

07/mayo 2022

El partido Sinn Féin ha logrado un giro histórico: el partido nacionalista de izquierdas se ha convertido en la primera fuerza de Irlanda del Norte, cosechando el 29% de los votos en las elecciones autonómicas del pasado jueves. A falta de conocerse la composición exacta de los 90 escaños que componen la Asamblea de Belfast, el triunfo es claro porque el Partido Democrático Unionista (DUP) recibió el 21,3 % de sufragios, mientras que el Partido Alianza, de centro liberal no sectario, obtuvo el 13,5 %. Nadie puede superarle en el margen que queda por afinar.

El Sinn Féin, que significa “Nosotros mismos”, fue el antiguo brazo político del Ejército Republicano Irlandés, IRA que luchó durante 40 años contra el Reino Unido y la dominación británica y al cual el gobierno de Londres catalogó de grupo terrorista hasta la firma, hace 24 años atrás, de los acuerdos de paz entre los Gobiernos de Londres y Dublín y los unionistas de Sinn Féin, en el año 1998.

El partido político, nacionalista de izquierda ha afrontado una transformación integral que le ha llevado al rechazo total de la violencia y a centrar su programa en apuestas sociales que, hoy, han sido claves para su ascenso. La vía política es la única vía, como dijo el líder histórico que pilotó esa transición, Gerry Adams.

Uno de los episodios más resaltantes de la guerra en Irlanda, hace más de 40 años atrás, fue la muerte de Bobby Sands catalogado como un punto de inflexión en el conflicto de Irlanda del Norte entre católicos republicanos, partidarios de la reunificación con Irlanda, y protestantes leales, defensores del mantenimiento bajo la corona británica.

El 5 de mayo de 1981, Bobby Sands moría después de una huelga de hambre de 66 días en una prisión de Irlanda del Norte, el primero de diez detenidos republicanos que se dejaron morir para intentar obtener el estatuto de prisionero político.

Ahora, con un nuevo mensaje de una nueva generación, no vinculada a la “lucha armada”, hoy encarnada en Michelle O’Neill, su cabeza de lista en estos comicios regionales. Ella condensa en sí misma el tiempo nuevo y también, los coletazos del pasado que siguen vivos: es miembro de la familia Doris, una histórica militancia del IRA, hija de un padre que estuvo en la cárcel por pertenencer al entonces grupo terrorista y sobrina del jefe de la recaudación para sus células en Estados Unidos. Su participación hace años en homenajes a “caídos” del IRA levantó ampollas.

Hoy trata de relegar el pasado al último de los cajones y de enfocar otras metas, la de los problemas cotidianos, que han calado en un electorado muy cansado y que le ha otorgado el voto de confianza para reunificar Irlanda.

Michelle O’Neill se presentará ahora al puesto de ministra principal, un cargo nunca ocupado por un político nacionalista en los cien años de historia de la provincia británica.