LÍDERES DE LOS PAÍSES DEL SUDESTE ASIÁTICO SE REÚNEN CON JOE BIDEN EN LA CASA BLANCA
El presidente de EE.UU., Joe Biden, recibió el jueves en la Casa Blanca a los líderes de los países del sudeste asiático y anunció una aportación de 150 millones de dólares para esa región en programas que buscan contrarrestar la influencia de China, informa Reuters.
El presidente estadounidense inauguró la cumbre de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés) que termina este viernes y marca la primera vez que los líderes de la organización, compuesta por Malasia, Indonesia, Brunéi, Vietnam, Camboya, Laos, Birmania, Singapur, Tailandia y Filipinas, se reúnen en la Casa Blanca.
Washington ofrece un compromiso financiero que incluye una inversión de 60 millones de dólares en seguridad marítima y 40 millones de dólares en infraestructura destinada a ayudar a descarbonizar el suministro de energía de la región. Washington también invertirá 15 millones de dólares en fondos de salud para ayudar en la detección temprana de covid-19 y otras pandemias respiratorias, explicó un funcionario estadounidense. Además, la Guardia Costera de EE.UU. enviará un barco para ayudar a las flotas locales a luchar contra la pesca ilegal de China.
Por sí solas, estas iniciativas no permitirán competir con China, pero EE.UU. confía en sus otros proyectos como el plan de infraestructuras ‘Reconstruir un mundo mejor’, propuesto por Joe Biden como una alternativa conjunta de los países del G7 a la Nueva Ruta de Seda china, así como el Marco Económico del Indo-Pacífico (IPEF), anunciado a finales del año pasado y que el mandatario lanzará formalmente la próxima semana en su viaje a Japón y Corea del Sur.
Por su parte, Kao Kim Hourn, asesor del primer ministro del Reino de Camboya, Hun Sen, dijo a Reuters que el país no “elegirá bando” entre Washington y Pekín, aunque reconoció que la inversión de EE.UU. en su nación está creciendo.
Según expertos, si bien los países de la ASEAN comparten las preocupaciones de EE.UU. sobre China, siguen siendo cautelosos a la hora de ponerse más firmemente del lado de Washington debido a sus vínculos económicos predominantes con Pekín y los limitados incentivos económicos del país norteamericano.

