UNA GUERRA CIVIL RECORRE EUROPA Y LAS SANCIONES CONTRA RUSIA DIVIDE A LOS EUROPEOS

10/mayo 2022

Con unas 6.400 sanciones, Rusia desbanca a Irán de ser el país más afectado por la “guerra económica” liderada por Estados Unidos con 3.600 castigos económicos y políticos. Les siguen Siria, Corea del Norte, Venezuela, Myanmar y Cuba. Cerca de la mitad de las sanciones contra Rusia  son anteriores a la guerra con Ucrania: unas por el caso Magnitsky del 2012 y otras por la integración de Crimea en 2014.

Más allá de la cantidad a las que se han impuesto las sanciones contra Rusia, su velocidad, su magnitud y su impacto revelan los inquietantes planes de Washington al provocar la guerra contra Rusia en el suelo de Ucrania, arrastrando, además, a los países europeos.  Presentar estas sanciones contra Rusia,  como una respuesta a la invasión rusa a su vecino, es como exhibir una película censurando los primeros 40 minutos.

“Colapsaremos la economía rusa”, amenazó el ministro de Finanzas francés Bruno Lumière, dando pista de que el objetivo de las sanciones contra Rusia  va mucho más allá de “cambiar el comportamiento de Putin”. Se sabe que a Estados Unidos le gusta personificar a los estados enemigos, dándoles un aspecto demoníaco para una audiencia infantil. “Hasta la derrota de Rusia”, como confesó Nancy Pelosi, la actual presidenta del Congreso de Estados Unidos, en visita a Kiev. Ella es la misma que silenció las torturas de la CIA en Irak, mientras su jefe, Barak Obama, las normalizaba.

Aislar a China, debilitando a su principal aliado, y utilizar las sanciones contra Rusia como un ensayo-prueba contra Pekín, observando las medidas que ambos países pueden tomar para enfrentarse a una guerra económica total. La fuerte presión de EEUU sobre los países del sudeste asiático, socios comerciales de China para unirse a las sanciones contra Rusia va en esta dirección.

Las sanciones económicas no son una alternativa a una guerra bélica, son una guerra que mata a millones de personas, llamadas “daños colaterales” de los infames intereses “primordiales” de occidente sin disparar una sola bala.

Para superar el efecto de las sanciones, Rusia en un futuro podrá hacer el “giro hacia el este y el sur”, fortaleciendo y ampliando la Organización de Cooperación de Shanghái así como los países BRICS. Por ahora, planea aplicar una serie de contrasanciones, empezando por expropiar las empresas extranjeras hostiles, parar la venta de los motores RD-180 a EEUU para los cohetes del programa satelital de EEUU y dejar “que vuelen en sus escobas”, como avisa Dimitri Rogasen, director de la agencia espacial estatal Roscosmos, o jugar con el mercado de reactores nucleares donde es líder en exportaciones.

Ningún país puede sustituir el gas ruso a corto y medio plazo, y no solo porque no existen tantas reservas en otro lugar, sino porque no lo permitirían: en la década de 2000, China, Rusia e Irán impidieron la construcción del gaseoducto Transafgano por las compañías estadounidenses.

El presidente francés Emmanuel Macrón alertó ante el parlamento europeo del surgimiento de “una especie de guerra civil” en Europa.

La política de generar la guerra civil, en distintas partes del mundo es auspiciada por los Estados Unidos y la Unión Europea, asociados en la OTAN. No se diferencia entre los gobiernos de George Bush, Barak Obama, Donald Trump y ahora la continúa Joe Biden, Olaf Scholz, Pedro Sánchez, el mismo Macrón.