CUMBRE DE LAS AMÉRICAS EN RUMBO AL FRACASO

04/junio 2022

Los días previos a la Cumbre de las Américas, un encuentro diplomático que supone la presencia de todos los países del continente, mostraron el pulso entre los gobiernos que defienden la diplomacia y el respeto a su soberanía y los que aún se arropan bajo los intereses hegemónicos de EE.UU. sobre la región.

Entre el 6 y 10 de junio, Estados Unidos acogerá en Los Ángeles, California, el noveno encuentro continental que tuvo su primera edición en 1994, cuando se efectuó en Miami, Florida.

Para este año, Washington ha propuesto desarrollar una visión compartida en torno al tema de la reunión, Construyendo un futuro sostenible, resiliente y equitativo, en la que los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado abordarán temas como la migración irregular, considerada como un asunto particularmente grave, y otros puntos relacionados como: La falta de oportunidades económicas, la generación de empleos, la recuperación económica, inversión del sector privado, democracia y los gobiernos represivos, inseguridad, emergencias climáticas, mecanismos de negociación multilateral, libre mercado.

En esta oportunidad y por decisión del anfitrión, Cuba, Nicaragua y Venezuela, tachados por la Casa Blanca como gobiernos que no cumplen con los estándares democráticos, fueron excluidos del evento. La medida, rechazada y ampliamente criticada por los gobiernos excluídos, indignó a otros Estados que se manifestaron contra el viso de autoritarismo mostrado por la administración de Joe Biden.

A finales de mayo, el coordinador de la cumbre, Kevin O’Reilly, señaló que de ninguna manera se extendería la invitación a los presidentes de Venezuela y Nicaragua; y con respecto a Cuba, aclaró que todavía no tenían una postura concreta.

La tajante decisión de la administración Biden de hacer una cumbre continental sin la presencia de varios Estados, ha marcado el pulso de lo que podría ser una de las citas de alto nivel más polémicas de los últimos años y que, según analistas, ha puesto en juego la influencia de EE.UU. en el continente, sobre todo ante la apertura latinoameicana y del Caribe a otras potencias como Rusia, China e India.