GOBIERNO DEL PRESIDENTE GUSTAVO PETRO SE PROPONE DESMONTAR EL NEOLIBERALISMO EN COLOMBIA
Gustavo Petro lleva más de seis meses al frente del primer gobierno progresista de la historia de Colombia y quiere cumplir sus promesas de campaña. Lo dejó claro a poco de ganar las elecciones, en junio pasado, cuando afirmó: Las reformas se hacen el primer año o no se hacen.
El primer año de cualquier gobierno suele ser determinante, y un año es, además, una cuarta parte del mandato presidencial de Petro porque no podrá optar a la reelección, según establece la Constitución. Cada mes es importante para cambiar un país bajo un statu quo neoliberal desde el inicio de la década de los años 90 del siglo pasado, en particular a partir de la presidencia de César Gaviria (1990-1994).
El Gobierno de Petro ya ha dado pasos importantes en su agenda de cambios, como la normalización de las relaciones con Venezuela o la reforma tributaria aprobada en noviembre en el Congreso: Por primera vez en la historia republicana del país, se cumple con el principio constitucional de que los tributos son progresivos, es decir, quienes más devengan y quienes más riquezas deben proporcionalmente ser los mayores tributadores, explica el senador Iván Cepeda, del Polo Democrático, sobre esta importante iniciativa.
La reforma tributaria es fundamental para el diseño de la estrategia de sostenibilidad financiera de las demás reformas previstas: las que ya están en marcha, como la agraria, totalmente relacionada con la política paz total; las que están por entrar al Congreso, como la de pensiones y laboral; o la que se ubica en el centro de la agenda desde febrero, es decir, la reforma del sistema de salud, que ha generado disputas con sectores de la oposición y tensiones internas en la propia coalición de Gobierno.
La reforma de la salud es clave dentro de la orientación de cambio que propone Petro porque busca dotar de mayor capacidad al Estado y eliminar la centralidad de las empresas privadas como intermediarias entre el dinero público y las prestaciones de salud. A su vez, tiene como objetivo ir hacia un modelo de salud preventiva que llegue a todos los territorios; en particular, a aquellos lugares donde el sector privado tiene poco interés por falta de rédito económico y donde lo público es muchas veces deficiente.
Más Estado, menos liberalismo. Bajo este esquema, Petro presentó la reforma de salud en el Congreso el 15 de febrero y ahí comenzó el tira y afloja. En primer lugar, el presidente realizó un ejercicio novedoso para un mandatario colombiano: convocó a una movilización de respaldo a las reformas. No puede ser un cambio de mentiras, de maquillaje, si el pueblo abandona a su gobierno el cambio podría detenerse, el cambio será más y más profundo en la medida en que las mayorías de la sociedad nos acompañen, dijo Petro en una larga alocución desde la Plaza de Armas de Bogotá.

