VENEZUELA RATIFICA QUE EL ‘ACUERDO DE GINEBRA’ ES EL ÚNICO INSTRUMENTO VÁLIDO PARA DIRIMIR CONTROVERSIA SOBRE LA GUAYANA ESEQUIBA
El 17 de febrero de 1966 en la ciudad suiza de Ginebra, las autoridades de Venezuela, el Reino Unido y la entonces Guayana Británica firmaron un acuerdo bajo el número 8.192 de las Naciones Unidas, ONU; cuyo objetivo era ‘resolver la controversia sobre la frontera entre Venezuela y Guayana Británica’.
El acuerdo de Ginebra de 1966 reivindica el reclamo de Venezuela para recuperar los 159 mil 542 kilómetros cuadrados expoliados por los ingleses en la patraña arbitral de París del 3 de octubre de 1899. El territorio despojado y saqueado por la potencia imperial europea forma parte del territorio nacional desde la época de la Capitanía General de Venezuela.
Este instrumento internacional firmado en Ginebra determinó que el Laudo Arbitral en Francia fue producto de un fraude procesal que intentó legitimar el despojo a Venezuela de inmensas áreas de territorio al oeste del Esequibo, como lo demuestran documentos históricos, incluido el memorándum del abogado estadounidense Severo Mallet-Prevost, quien reveló que la decisión de aquel laudo fue manipulada por las potencias coloniales.
– Al firmar el acuerdo de Ginebra, en 1966, las partes aceptaron:
Declarar nulo e írrito el Laudo Arbitral de París de 1899 y establecer una solución ‘práctica y satisfactoria’ para ambas naciones.
Obliga a Guyana y a Venezuela a negociar antes de acudir a otros mecanismos.
Fue ratificado por la ONU, lo que le da plena validez en el derecho internacional.
Durante la vigencia del acuerdo, Guyana está obligada a no entregar unilateralmente concesiones en el territorio en disputa.
– Acuerdo legítimo
El Acuerdo de Ginebra anula cualquier decisión anterior, pues establece un nuevo marco jurídico para resolver la disputa. Venezuela fundamenta su postura en que el Acuerdo no es un simple protocolo diplomático, sino un compromiso vinculante que excluye cualquier mecanismo de solución judicial.
Este principio es fundamental: el tratado no contempla arbitraje ni intervención de tribunales internacionales, sino negociación directa entre las partes.
– Protocolo de Puerto España
Venezuela, Guyana y el Reino Unido firman el 18 de junio de 1970 este acuerdo temporal, diseñado para postergar la reclamación mientras se avanzaba en la solución territorial. Venezuela accede a su firma, debido a que Guyana logró que Reino Unido le diera el status de ‘nación independiente’, y adoptó en ese año el nombre de ‘República Cooperativa de Guyana’ para comenzar a ejercer su independencia de la colonia imperial europea.
El Gobierno venezolano quiso demostrar su buena fe para mejorar el entendimiento con la nueva nación, fomentar relaciones de buena vecindad ante la controversia de límites entre Venezuela e Inglaterra tras el territorio usurpado por la ‘Pérfida Albión’, en la margen occidental del río Esequibo.
‘Pérfida Albión’, implica haber perdido la fe o la lealtad
Este protocolo fue ampliamente criticado y no fue ratificado en el Congreso venezolano. El plazo venció en junio de 1982, momento en el cual Venezuela decidió no prorrogarlo y reactivar los mecanismos del Acuerdo de Ginebra de 1966.
– Presiones petroleras
En 2015 ExxonMobil descubrió uno de los mayores yacimientos petrolíferos del mundo en aguas pendientes por delimitar en la Fachada Atlántica. Desde entonces, ha presionado a los gobiernos de Guyana para que consoliden su control sobre la zona al ignorar los reclamos de Venezuela.
La petrolera ha financiado estudios jurídicos y campañas mediáticas para presentar a Venezuela como un ‘país agresor’, lo cual busca justificar la intervención de la Corte Internacional de Justicia, CIJ.
En 2023 la mencionada empresa logró que Guyana le otorgara concesiones en el bloque Stabroek, una zona marítima reclamada por Venezuela. Esto generó tensiones que llevaron a Caracas a realizar un referéndum consultivo en diciembre de 2023 para reafirmar su soberanía.
En 2018, Guyana, respaldada por intereses externos, llevó el caso a la Corte Internacional de Justicia, CIJ; al argumentar falsamente que el referido Laudo Arbitral de 1899, fallo nulo por vicios; debía ser validado.
– Conclusiones:
Los principios establecidos en el Acuerdo de Ginebra, que aún no ha logrado una solución definitiva debido a la conducta negacionista de los gobiernos guyaneses, demuestran que existe un camino diplomático viable siempre que el Gobierno del vecino país asuma los compromisos asumidos por ese Estado en 1966.
La Corte Internacional de Justicia no tiene jurisdicción porque Guyana nunca ha cumplido con el requisito de agotar las negociaciones bilaterales, y pretende acudir a instancias internacionales saltándose sus obligaciones de los instrumentos internacionales firmados.
En lugar de cumplir con este tratado, Guyana ha optado por internacionalizar el conflicto con el respaldo de potencias extranjeras.
Guyana ha facilitado explotación abusiva, ilícita e ilegítima de los recursos por parte de transnacionales, lo cual violenta flagrantemente el derecho internacional, porque sus gobiernos no tienen legitimidad para disponer unilateralmente de un espacio en reclamación.
El referendo consultivo de 2023 en Venezuela fue una victoria popular con 95 % de los votantes que rechazaron la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia. Los venezolanos han reforzado la posición pública de que ‘Venezuela no puede ser obligada a someter sus intereses vitales a terceros’ , tal como ocurrió en 1899.
– Epílogo:
Venezuela no rechaza el derecho internacional porque defiende uno de sus instrumentos más sólidos: el Acuerdo de Ginebra. La negativa venezolana a reconocer la Corte Internacional de Justicia es la defensa del tratado que ambas partes firmaron en 1966.
Mientras Guyana busca una solución judicial que legitime un orden colonial, Venezuela insiste en un diálogo sin interferencias, que es el único camino para una paz duradera.
COMUNICADO
Venezuela celebra este martes 17 de febrero con regocijo y fervor patriótico el 60º aniversario de la firma del ‘Acuerdo de Ginebra de 1966’, único instrumento jurídico válido para alcanzar una solución mutuamente aceptable de la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba.
A través de un comunicado difundido por la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, se resalta que este tratado internacional debidamente depositado en la Organización de Naciones Unidas, sepultó la discusión sobre la validez o invalidez del Laudo Arbitral de 1899 y estableció la obligación de Venezuela y la República Cooperativa de Guyana de poner fin a la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba, mediante un arreglo práctico y mutuamente aceptable.
‘Durante estas seis décadas de vigencia del ‘Acuerdo de Ginebra’, Venezuela ha demostrado su absoluto compromiso con el cumplimiento de las obligaciones en él establecidas, procurando de buena fe y de manera sostenida una solución política y negociada de la controversia territorial, en estricto apego al espíritu y al texto de ese tratado internacional’, refiere la misiva.
El texto recalca que, por su parte, desde al menos el año 2015, Guyana ha violentado y desconocido el Acuerdo de Ginebra, frustrando de mala fe los procesos de buenos oficios y procurando obtener títulos territoriales que nunca ha poseído, a través de una írrita demanda unilateral ante la Corte Internacional de Justicia, que carece de jurisdicción para dirimir esta controversia.
‘En el marco de la conmemoración de este 60ª aniversario, la República Bolivariana de Venezuela ratifica que, en apego al mandato popular emanado del referéndum del 3 de diciembre de 2023, jamás renunciará a sus derechos y títulos históricos sobre la Guayana Esequiba, la cual ha sido, es y será parte de la integridad territorial de Venezuela’, destaca.
Venezuela subraya que el único camino posible para la solución de la controversia territorial es entablar definitivamente una negociación de buena fe, para hacer efectivo el arreglo práctico, aceptable y satisfactorio para ambas partes al que se comprometieron en el Acuerdo de Ginebra.
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