ENCUENTRAN LOS RESTOS DE UN METEORITO PROCEDENTE DE FUERA DEL SISTEMA SOLAR
Un equipo de científicos logró sacar múltiples esferas pequeñas de una naturaleza rara del fondo del Océanno Pacífico. Se consideran como fragmentos de un meteorito que pudiera ser el primer objeto conocido en llegar a la Tierra de fuera de nuestro sistema solar.
En 2014, el meteoro IM1 o CNEOS 2014-01-08 cayó cerca de Papúa Nueva Guinea. Ya entonces, el astrofísico teórico Avi Loeb se interesó en la esfera y declaró que había llegado desde fuera del sistema solar. El meteorito fue rastreado por satélites antes de desintegrarse sobre el Pacífico. Su velocidad inusual atrajo el interés como un objeto potencialmente llegado desde muy lejos en el espacio exterior.
En 2021, Loeb estableció Galileo Project con el objetivo de la búsqueda de firmas de tecnología de origen extraterrestre y en junio de 2023 dirigió una expedición para buscar los restos del IM1.
Usando una serie de poderosos imanes de tierras raras, los miembros del equipo sacaron cientos de pequeñas bolas de 0,05 a 1,3 milímetros de diámetro de los sedimentos a una profundidad de dos kilómetros debajo de la superficie, a unos 85 kilómetros al norte de la isla Manus.
Una evaluación preliminar de 57 objetos minerales realizada por un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard sugiere que al menos algunos de ellos no reflejan la composición química que se puede encontrar en el sistema solar, lo que refuerza la suposición de que IM1 cruzó el espacio interestelar antes de ingresar a la atmósfera de nuestro planeta.
Este es un descubrimiento histórico, ya que representa la primera vez que los científicos analizan los materiales de un gran objeto que llegó a la Tierra desde fuera del sistema solar, expresó Avi Loeb.
Al igual que con cualquier descubrimiento histórico, los hallazgos atraen mucha atención, con opiniones de expertos que van desde el escepticismo moderado hasta las dudas resueltas. Dado el objetivo del Galileo Project de buscar no solo materiales de origen extraterrestre, sino también signos de tecnología alienígena, el debate inevitablemente se polarizará, atrayendo un espectro de puntos de vista críticos y optimistas de diferentes partes de la Academia y más allá.

