1° DE MAYO DÍA DEL TRABAJADOR EN VENEZUELA REMEMORA LA LUCHA POR LOS DERECHOS DE LA CLASE OBRERA
Venezuela conmemora este 1° de mayo el Día del Trabajador, decretado durante el Gobierno de Isaías Medina Angarita y fijado, posteriormente, por Rómulo Betancourt como feriado y con remuneración para todos los trabajadores.
La fecha rememora la lucha por los derechos de la clase obrera a escala global tras una huelga encabezada por los obreros de la fábrica McCormick en Chicago, Estados Unidos, que se extendió por varios días, en abril y mayo de 1886.
Cientos de miles de obreros/as habían ido a la huelga en Estados Unidos en 1886. En Chicago el movimiento se inició el 1° de Mayo, cuando los trabajadores pararon las fábricas y se enfrentaron a la represión policial.
Los trabajadores exigían una jornada laboral que comprendiera 8 horas, mientras sufrían severos desgastes físicos ante tareas que abarcaban hasta 18 horas.
A raíz de esta acción, la protesta se reprimió a través de las armas de los cuerpos policiales el 1° de mayo, con numerosas muertes y heridos, hasta que finalmente los empresarios de entonces cedieron a dicha reducción de horario, luego de un costo sangriento.
Los cuerpos policiales disolvieron un acto en la plaza Haymarket de la ciudad de Chicago el día 4, pero luego una bomba estalló cerca de las fuerzas policiales. El Estado, sin pruebas, condenó por ello a 8 militantes sin participación en los hechos. Cinco de ellos fueron sentenciados a muerte: August Spies, Albert Parsons, Adolph Fischer y George Engel, mientras Louis Lingg se suicidó en prisión el día antes de su ejecución. Samuel Fielden, Michael Schwab y Oscar Neebe fueron condenados a prisión (uno a quince años y los otros dos a cadena perpetua), pero posteriormente fueron indultados en 1893 por el gobernador John Peter Altgeld, quien acabó reconociendo que el juicio fue injusto.
Desde ese momento, los Mártires de Chicago se convirtieron en un símbolo. Y en el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, reunido en París en julio de 1889, se pautó que el 1° de Mayo sea considerada una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje, no de carácter festivo. Desde ese año las concentraciones fueron masivas en Europa y América. 139 años después, aún en marcos económicos, sociales y políticos distintos, permanece inalterable la esencia de aquellos objetivos de los trabajadores del mundo.

