MILLONARIO ACUERDO ENTRE EE.UU. Y TÜRKIYE: LA APUESTA DE ERDOGAN PARA VOLVER AL CLUB DEL F-35
Entre algunos funcionarios europeos crece el temor a que la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pueda algún día ‘apagar el interruptor’ que da acceso a sus tecnologías militares y retenga actualizaciones de software críticas de armas estadounidenses que forman parte de los arsenales de países del Viejo Continente, informa The New York Times.
El medio destaca que los países del Viejo Continente no poseen alternativas de calidad a algunos de los equipos de defensa más necesarios que fabrica la potencia norteamericana, lo que causa el así llamado ‘problema F-35’, en referencia al caza de quinta generación. Las capacidades de este caza furtivo producido por la empresa estadounidense Lockheed Martin no tienen equivalencia en Europa.
Además, The New York Times recuerda que los países europeos importan de Estados Unidos una amplia gama de armamento, incluidos sistemas de defensa antimisiles Patriot, lanzamisiles, drones sofisticados, artillería de largo alcance guiada por satélite, sistemas integrados de mando y control y capacidades de guerra electrónica y cibernética junto con la mayor parte del software necesario para operar todos estos componentes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que recibirá a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, en Washington el 25 de septiembre para discutir estas compras. ‘Estamos trabajando en muchos acuerdos comerciales y militares, incluida la compra a gran escala de aviones Boeing, un gran acuerdo de F-16 y la continuación de las conversaciones sobre los F-35’, afirmó Trump, destacando su ‘muy buena relación’ con Erdogan.
Según funcionarios turcos, el país busca adquirir 40 cazas F-35, 40 F-16 Vipers y municiones como bombas y misiles. Aunque todavía negocian el precio de los F-16. Boeing ya ha avanzado en un marco de acuerdo con Turkish Airlines que podría anunciarse durante la visita. Yahya Ustun, portavoz de la aerolínea, aclaró que han estado discutiendo un pedido con Boeing durante bastante tiempo, pero aún no se ha tomado una decisión final.
– Ambiciones y trasfondo
El interés de Turkish Airlines responde a su ambición de casi duplicar su flota en la próxima década y consolidar Estambul como un ‘hub’ de aviación global que rivalice con Dubái. Su presidente, Ahmet Bolat, confirmó previamente que estaban en conversaciones para unos 250 aviones, en su mayoría 737 Max y 75 modelos 787 Dreamliner.
Sin embargo, el trasfondo geopolítico sigue siendo complejo. Türkiye fue expulsada del programa de los F-35 tras adquirir el sistema ruso S-400, lo que le valió sanciones del Congreso bajo la ley estadounidense para contrarrestar a adversarios a través de sanciones, CAATSA, en inglés.
Funcionarios turcos señalan que Ankara podría aceptar un mecanismo técnico que supervise el uso del S-400 sin renunciar a él, mientras que Estados Unidos insiste en que cualquier acuerdo depende de que Türkiye abandone ese sistema. El embajador estadounidense en Türkiye, Tom Barrack, ya adelantó en junio que una resolución sobre los F-35 era posible antes de fin de año.
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