IRÁN PROMETE CONVERTIR EL BLOQUEO NAVAL DE ESTADOS UNIDOS EN OTRO FRACASO PARA EL ENEMIGO
Irán convertirá el bloqueo naval estadounidense en otra derrota para el enemigo, declaró este lunes el principal negociador de la República Islámica y presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, recoge la agencia Mehr.
‘Convertiremos el bloqueo marítimo, que es un crimen de guerra y una conspiración del enemigo, en otro fracaso para ellos, a través de una planificación integral’, afirmó, al manifestar que la causa de las más recientes tensiones fue que el país norteamericano ‘violó gravemente el alto el fuego al imponer un bloqueo naval a la nación iraní e incumplir el acuerdo sobre el alto el fuego en el Líbano’.
– El bloqueo de Trump en Ormuz: ¿un disparo en el pie para Estados Unidos y sus aliados?
Al mismo tiempo, indicó que el objetivo de la nación persa es lograr ‘el fin de la guerra y la creación de una seguridad duradera, no la normalización de las relaciones con Estados Unidos’, y añadió que Teherán no tiene confianza en Washington. Así, subrayó que el enfoque de su país ‘no se basa en actuar emocionalmente, ni en simplemente declarar los derechos del pueblo iraní o condenar los crímenes del enemigo’. ‘El camino es claro y el ámbito está definido: solo se requiere voluntad para moverse entre el radicalismo y la acción diplomática, sobre la base de un poder racional’, concluyó.
– Ante la falta de un rápido progreso en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto y a los repetidos intercambios de ataques entre ambas partes a pesar del alto el fuego declarado, las fuerzas iraníes siguen ejerciendo el control de navegación sobre el estrecho de Ormuz, mientras que las fuerzas estadounidenses mantienen un bloqueo naval en el mar Arábigo. Además, rastrean e interceptan los barcos que consideran relacionados con el transporte del crudo iraní, más allá de esa zona en el océano Índico.
La escalada en Oriente Medio ha entrado en una fase aún más volátil: los hutíes de Yemen han vuelto a implicarse de lleno en el conflicto, lanzando misiles contra Israel y anunciando un bloqueo total de la navegación israelí en el mar Rojo.
El paso llega tras ataques de Israel contra los suburbios del sur de Beirut sin previo aviso el pasado domingo. En solidaridad con el Líbano, Irán atacó con misiles al país hebreo. Las tensiones aumentaron cuando Israel decidió atacar “objetivos militares” en Irán, así como un complejo petroquímico del país persa, a lo que las fuerzas iraníes respondieron bombardeando un complejo petroquímico israelí en Haifa.
En medio de ese recrudecimiento, Donald Trump ha intentado proyectar control y liderazgo diplomático: pidió la desescalada y aseguró que las negociaciones finales por la paz van avanzando y que Estados Unidos está ‘cerca’ de alcanzar un acuerdo con Irán, que no quiere ‘echar por tierra’.
Sin embargo, pese a ‘pedir freno’ en las hostilidades, el conflicto armado con Irán se le desborda con el regreso de los hutíes al tablero. Si bien Washington mantiene sus palancas del poder, no parece mandar sobre el ritmo real de la confrontación, que ya transita su cuarto mes y se mueve por impulsos y represalias que el Gobierno de Trump no ha sido capaz de contener, ni siquiera las de su aliado, Israel.
‘Los últimos desarrollos sugieren que Estados Unidos tiene un control limitado sobre el transcurso del conflicto’, opina el periodista Connor Echols en su artículo para Responsible Statecraft, recordando que, hasta ahora, las fuerzas estadounidenses ‘han demostrado tener una capacidad limitada para obligar a los hutíes a retirarse’, tanto bajo la Administración de Joe Biden como bajo la de Donald Trump.
Paralelamente, Irán endureció su propio discurso ante continuas agresiones contra su territorio nacional, al asumir que Israel actúa con pleno respaldo de Estados Unidos, que, según el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, ‘está coordinando y cooperando plenamente con el régimen sionista en materia de defensa y ofensiva’.
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