ESTE MARTES SE CUMPLEN 94 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL CHE
Del Ché, no solo queda la impronta de un guerrero que buscó esparcir la lucha revolucionaria y crear: “dos, tres, muchos Vietnam”, y el ejemplo de un hombre que fue fiel a sus actos, hasta las últimas consecuencias. Dejó un profundo legado político e ideológico con plena vigencia en la Cuba y Latinoamérica, elCaribe, Africa, Asia, Oceanía y la Europa de hoy.
Vale la pena releer con detenimiento un texto antológico como: “El socialismo y el hombre en Cuba”, carta enviada en marzo de 1965 a Carlos Quijano, entonces director del semanario uruguayo Marcha.
En ella el Ché reflexionó sobre lo insólito de hacer una revolución a 90 millas de Estados Unidos, sobre los desafíos de edificar una sociedad socialista en Cuba, las vías para superar el capitalismo no solo con un cambio de sistema, sino, sobre todo, con una profunda transformación ideológica para crear ese hombre, “hombre nuevo”, aún en ciernes.
En ese sentido, insiste en el papel de la juventud como “arcilla fundamental” de ese nuevo mundo y la importancia de la educación no solo como fuente de conocimientos, sino como gestora de sentimientos y comportamientos que conduzcan a una nueva mentalidad, más centrada en la convivencia colectiva que en el enriquecimiento personal como base de cualquier éxito.
No dejó tampoco fuera de sus reflexiones, en ese texto, el lugar de los dirigentes y del líder en su condición de vanguardia y su interconexión imprescindible con el pueblo; el papel de la cultura y el arte, e incluso de los medios informativos.
Otro documento fundamental es un discurso que quedó plasmado en un texto del Ché, “Contra el Burocratismo”, en donde expresa que la eficiencia y la vocación de servicio público es todo lo opuesto al burocratismo, cáncer que corroe los cimientos del bienestar social.
Y aunque desde entonces ha transcurrido más de medio siglo y el mundo ha cambiado vertiginosamente, en muchos aspectos el pensamiento del Ché resumido en el socialismo y el hombre en Cuba parece tener más vigencia hoy que entonces, como premonición de un mundo mejor que todavía puede ser posible.

