LAS ELECCIONES PARLAMENTARIAS DE ESTE DOMINGO EN FRANCIA PUEDEN CONDUCIR A UN GOBIERNO DE COHABITACIÓN ENTRE LA DERECHA Y LA IZQUIERDA
El tema político francés tiene una doble cara: en ciertos gobiernos, el presidencial y, en otros, parlamentario. De Gaulle, padre de la Constitución de 1958, concibió el predominio presidencial y, si lo analizamos a fondo, la Carta Magna sería, finalmente una solución con base en el referendo, y el propio De Gaulle fue una víctima de esta democracia plebiscitaria: el Presidente representaba a la Nación y el Primer Ministro George Pompidou era el encargado de implementar las políticas para los ciudadanos franceses. De Gaulle no respetó esta separación de tareas entre el Presidente y el Primer Ministro y sacó al Primer Ministro, Michel Debrais era su líder del partido mayoritario de la Asamblea Nacional, fundado por el propio De Gaulle.
A partir del gobierno de Francois Mitterrand se agregó la “cohabitación” por la cual Presidente, al carecer de mayoría parlamentaria, debía co-gobernar con el jefe de la nueva mayoría, en el caso concreto, con Jacques Chirac, líder de Partido de derecha, Reunión para la República.
La “cohabitación” hacía ver la flexibilidad del régimen semipresidencial y permitía una acertada división entre las tareas del Presidente de la República y las del Primer Ministro, líder de la combinación mayoritaria de la Asamblea Nacional.
Las elecciones de estee próximo doming puede conducir a un gpbierno de cohabitación entre la derecha de Emmanuel Macrón y la izquierda de Jean-Luc Mélenchon.

