ESTADOS UNIDOS CRITICA EL AVANCE ESPACIAL DE CHINA
El jefe de la NASA, Bill Nelson expresa su preocupación por el programa espacial de China y dice que Pekín puede aterrizar en la Luna y reclamarla como su territorio.
“Tenemos que estar muy preocupados de que China aterrice en la Luna y diga ‘Ahora es nuestra y ustedes no se metan’”, ha afirmado este sábado Bill Nelson, jefe de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) de Estados Unidos, en una entrevista con el periódico Bild.
Nelson ha asegurado que el programa espacial chino es un “programa espacial militar” que busca superar a sus rivales, y acusa a los chinos de no estar dispuestos a compartir los resultados de sus investigaciones y usar la luna juntos. “Hay una nueva carrera hacia el espacio, esta vez con China”, ha indicado.
El funcionario además ha señalado que Pekín planea construir su propia base lunar, junto con Moscú, y esa, debería estar terminada en 2035. Entonces, ha continuación, los ‘taikonautas’, podrán realizar experimentos en la Luna a partir de 2036.
También, ha reclamado, sin ofrecer pruebas, que, en la estación espacial china, los chinos aprenderán a destruir satélites pertenecientes a otros países.
La República Popular China ha llevado a cabo diversas y exitosas misiones lunares en los últimos años.
Yutu “Conejo de Jade” fue la primera nave espacial china que llegó a la Luna en 2013. Además, el país envió en enero de 2019 un vehículo para explorar la superficie lunar, la cual constituyó un hito para el programa espacial chino porque el robot llegó a la cara oculta de la Luna por primera vez en la historia y ha recorrido el suelo lunar con éxito.
Los avances tecnológicos del gigante asiático en el espacio, junto con su aliado, la Federación de Rusia, le preocupan a Estados Unidos que siente encontrarse en desventaja ante los avances científicos, tecnológicos y militares del gigante asiático.
Ante los intentos de Estados Unidos de crear una carrera espacial para desafiar las capacidades de sus rivales, Pekín ha instado a Washington a no convertir el espacio en un nuevo campo de batalla.

