LA CAÍDA DEL GOBIERNO DE ITALIA PUEDE SER UN EFECTO DOMINÓ QUE DERRUMBE A LOS GOBIERNOS EUROPEOS

25/julio 2022

La caída del gobierno de Mario Draghi se produce en un contexto internacional convulso, en medio de la guerra en Ucrania, con cifras récord de inflación en Europa, y una grave crisis energética. A lo que se suma, en las últimas semanas, una ola de calor sin precedentes, que está provocando incendios graves en todo el sur de Europa.

Después de la salida precipitada de Boris Johnson de Downing Street, se produce ahora la descomposición del gobierno de unidad nacional, de Mario Draghi, hombre de confianza de la Unión Europea en Bruselas.

Es la expresión de una inestabilidad política profunda que atraviesan varios regímenes políticos europeos.

Para comprender la crisis política italiana, traemos una conversación con Giacomo Turci, director del medio online italiano La Voce Delle Lotte y dirigente de la Frazione Internazionalista Rivoluzionaria (FIR).

La Voce Delle Lotte es parte de la Red interncional de La Izquierda Diario.

La política italiana siempre es compleja para quien no la sigue día a día, con multiplicidad de partidos y alianzas cambiantes en el Parlamento. El gobierno del banquero Mario Draghi había agrupado a fuerzas muy disímiles en torno a la idea de la unidad nacional, pero terminó estallando. ¿Cuáles son los motivos más inmediatos que llevaron a la caída de su gobierno?

Hay explicar, antes que nada, que el régimen político italiano es una República parlamentaria y el primer ministro, cargo que ocupaba Mario Draghi, no es elegido directamente por los ciudadanos, sino que debe ser votado por el parlamento. Lo mismo sucede con el presidente de la República, una figura más simbólica, elegida también por el parlamento, cargo que ocupa Sergio Matarella. Por lo tanto, el gobierno puede caer si no tiene la mayoría en las votaciones de confianza que se exigen para aprobar las leyes.

Mario Draghi se había instalado hace casi un año y medio, con el apoyo de todas las fuerzas parlamentarias, excepto el partido de extrema derecha “Fratelli d’Italia”. Fue un gobierno tecnocrático, pero con un compromiso con la mayoría de los partidos parlamentarios, de tal modo que había varios ministros en su gobierno que no habían sido elegidos por él. Por lo demás, fue un gobierno de tecnócratas. El propio Draghi tiene una carrera dividida entre las altas finanzas y la burocracia estatal. Fue jefe del Banco Central Europeo (BCE) desde 2011 hasta 2019, y sin duda pasará a la historia por haber sido una de las caras públicas del sometimiento del pueblo griego a las políticas de ajustes y privatizaciones de la Troika. Lo importante es notar que su gobierno se basaba en una coalición muy heterogénea, desde la derecha con Matteo Salvini y Silvio Berlusconi, al Movimiento 5 Estrellas (M5E) y el Partido Democrático y dependía de que esta perdurara para gobernar.

La crisis comenzó a fines de junio con una ruptura dentro del Movimiento 5 Estrellas, ya que Luigi Di Maio, quien era ministro de Exteriores del gobierno de Draghi, se opuso al líder de su propio partido, Giuseppe Conte. Conte cuestionaba que Italia siguiera enviando armas a Ucrania, y un grupo de parlamentarios del M5E amenazó con presentar una resolución en el senado en contra del envío de armas. Di Maio, alineado con la política de la OTAN, rompió con su propio partido y formó un nuevo bloque, lo que debilitó al M5E.

Esto, a su vez, profundizó la distancia entre el M5E y Mario Draghi. Hay que tener en cuenta que este gobierno promovió una política coherente con la necesidad de los grandes capitalistas de apropiarse de nuevas tajadas de mercado, promoviendo una fuerte redistribución hacia arriba de las rentas a costa de los pequeños propietarios. La principal consecuencia política de esta orientación ha sido el distanciamiento del M5E, que pretendía que se aprobaran algunas medidas económicas que Draghi no tuvo en consideración. La semana pasada, el M5E se abstuvo en una votación clave en el parlamento, haciendo tambalear a Draghi, que presentó su dimisión ante el presidente de la República, Sergio Matarella pocos días después.