RENUNCIÓ EL PRESIDENTE DE SRI LANKA Y LOS MINISTROS EN MEDIO DE UNA GRAN CRISIS ECONÓMICA

10/julio 2022

 

 

Miles de manifestantes enfurecidos entraron este sábado en la residencia oficial del presidente de Sri Lanka en la capital, Colombo, Gotabaya Rajapaksa, durante una jornada de multitudinarias protestas para exigir la dimisión del mandatario por su gestión de la crisis económica.

La isla vive una crisis de años que se agudizó en los últimos meses por la creciente inflación, que afecta particularmente a los sectores más empobrecidos, y la escasez de combustible que paralizó la actividad y provocó cortes de luz en distintos puntos del país. Sobre esta crisis se monta la exigencia del FMI para que se aplique un duro ajuste a cambio de llegar a un acuerdo con el organismo y la militarización total de la capital con una creciente represión hacia quienes protestan.

Los manifestantes rompieron el perímetro de seguridad que rodeaba la residencia oficial de Rajapaksa en pleno centro de Colombo mientras la Policía reprimía con gases lacrimógenos para impedir el ingreso. El diario esrilanqués Ada Derana, afirmó que el mandatario había previamente abandonado la zona.

Algunos manifestantes compartieron en directo vídeos dentro de la residencia del presidente, mostrando a cientos de personas coreando eslóganes en los pasillos y habitaciones, nadando en su pileta o tirados en su cama.

Miles de personas se concentraron este sábado en la capital, buena parte llegadas desde otras zonas del país isleño, para marcar el tercer mes de protestas continuas para exigir la dimisión de Rajapaksa por su gestión de la crisis económica.

“Queremos un cambio, queremos que este presidente se vaya”, dijo a la agencia Efe Lakmal Perera, un trabajador del sector privado que se encontraba entre los cientos de manifestantes que se encontraban cerca del parque Galle Face Green, epicentro de las protestas en Colombo.

“Gotabaya está loco”, “Gotabaya tiene miedo” o “Gotabaya vete a casa” fueron algunos de los eslóganes coreados hoy en la capital por los manifestantes.

Ante esta situación el primer ministro, Ranil Wickremesinghe ofreció este sábado su dimisión y la formación de un Gobierno de unidad nacional, buscando de esa manera poner paños frios y evitar que el que caiga sea el presidente.

La oficina del primer ministro afirmó en un comunicado que Wickremesinghe “está dispuesto” a aceptar la recomendación de los partidos opositores, que durante una reunión convocada por el presidente del Parlamento exigieron su dimisión y la de Rajapaksa por la mala gestión de la crisis económica que azota Sri Lanka.

Sin embargo, la oferta de formar un Gobierno con presencia de todos los partidos políticos, más que buscar recomponer la situación económica tiene como objetivo intentar obtener un préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ya antes de cerrar ningún acuerdo pide una serie de ajustes que seran aún más perjudiciales para los trabajadores y el pueblo de Sri Lanka.

La negociación, que en estas horas se encuentra en manos de las distintas fracciones parlamentarias, está cruzada por si aceptan el acuerdo de un Gobierno de Unidad nacional para acordar con el FMI con la presencia del actual presidente o si les parece suficiente acordar la renuncia del primer ministro, preservando a Gotabaya Rajapaksa.

Sin embargo, más allá de las negociaciones en los pasillos del parlamento, la calle ya hace meses que pide la cabeza del presidente y es dificil que esta situación se pueda mantener mucho tiempo más. Por eso el régimen ha venido apostando a una brutal represión.

Las autoridades impusieron el viernes un toque de queda en varias partes de la Provincia Occidental, donde se encuentra la capital, tras una marcha de protesta organizada por estudiantes universitarios, aunque las restricciones fueron levantadas esta mañana tras ser duramente criticadas.

Las creciente protestas en el país se producen en el marco de una de las peores crisis económicas que vive Sri Lanka desde su independencia en 1948, derivada de la merma de divisas de reservas internacionales y de un gran endeudamiento.