LA AHORA PRIMERA MINISTRA BRITÁNICA SE ENFRENTÓ A LA MONARQUÍA CALIFICÁNDOLA DE VERGONZOSA

07/septiembre 2022

A solo 24 horas de haber asumido como primera ministra británica, Liz Truss se convirtió en protagonista del primer escándalo de su administración. La televisión de ese país reveló una entrevista en que ella había calificado de “vergonzosa” a la monarquía de ese país y en la que se presentaba como militante de una fuerza política liberal, contraria a la que la llevó el cargo que ocupa hace apenas un día.

Cuando le hicieron la entrevista que desató la polémica pública, Truss tenía 19 años y la consulta le había sido hecha a causa de una campaña en la que ella promovió la eliminación de la monarquía en el Reino Unido.

Estoy en contra de la idea de que las personas pueden nacer para gobernar; de que las personas, debido a la familia en que nacen, pueden ser el jefe de Estado de nuestro país. Creo que eso es vergonzoso, dijo Truss en 1994, cuando la cadena ITV News le preguntó su opinión sobre la monarquía.

Las imágenes y las declaraciones se divulgaron minutos después de que Liz Truss se entrevistara con la reina Isabel II en el palacio de Balmoral, Escocia, y le besara la mano antes de ser ungida como la tercera primera ministra de la historia de ese país, después de Margaret Thatcher y Theresa May, ambas conservadoras.

Truss dejó de pensar así, en el transcurso de los años. Cambió de bando y pasó a una fuerza política con un ideario diametralmente opuesto al liberal, que la convirtió como máxima referente del status quo británico.

Para aquel entonces, a los 19 años era militante del Partido Liberal Demócrata de Brighton. Es decir, una fuerza política enfrentada al Partido Conservador del que ahora es jefa y que la catapultó al 10 de Downing Street como sucesora de Boris Johnson.