LA REINA SE QUEDÓ SIN GOBERNAR MÁS Y DEJA A SU HIJO QUE NO HA TRABAJADO NUNCA
El rey Carlos III, la princesa Ana, el príncipe Andrés y el príncipe Eduardo, se incorporaron a la guardia durante la capilla ardiente de su madre, la reina Isabel II, que se realizó en el salón del Westminster Hall, en Londres, Reino Unido.
En el interior de Westminster Hall, la majestuosa antesala de la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores del Parlamento británico, día y noche se ha mantenido una ininterrumpida corriente de personas que se inclinan al pasar frente al féretro de la soberana.
La Reina se va, sin gobernar más y deja en el cargo a su hijo que no ha trabajado nunca y ahora es Rey Británico y de sus colonias que incluyen a las islas Malvinas de Argentina.

