LUIZ INÁCIO LULA DA SILVA Y JAIR BOLSONARO TUVIERON SU ÚLTIMO ENCUENTRO CARA A CARA LA NOCHE DE ESTE VIERNES EN UN DEBATE POR LA CADENA DE TELEVISIÓN GLOBO

29/octubre 2022

Los candidatos a la presidencia de Brasil, el ex-Presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y el actual jefe de Estado, Jair Bolsonaro, tuvieron su último encuentro cara a cara la noche de este viernes en un debate organizado por la cadena de televisión Globo, a menos de 48 horas para abrir las urnas del balotaje en el que más de 150 millones de brasileños elegirán su nuevo mandatario.

Lula y Bolsonaro compararon los períodos en los que cada uno estuvo al frente del Gobierno, intercambiaron ataques personales, así como acusaciones de corrupción y mentiras en medio de promesas de reajustes para el salario mínimo, salud, creación de empleo, lucha contra la pobreza y las relaciones internacionales.

Por un lado, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) recordó las 35 causas judiciales que acusan a Bolsonaro, mientras que el actual jefe de Estado denunció que todo el sistema está en su contra, desde los medios de comunicación hasta el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y acusó a su contrincante de robar la democracia del país. Para de mentir, dijo el mandatario en repetidas ocasiones.

Bolsonaro abrió el debate negando los informes de que el Ministerio de Hacienda tenía planes de desvincular el salario mínimo de la inflación y anunció que lo aumentará a 1.400 reales, unos 264 dólares.

Por su parte, Lula pidió explicaciones de por qué durante los últimos cuatro años no hubo aumento del salario mínimo, afirmando que durante su mandato hubo un crecimiento real del 74 %. Asimismo, cuestionó el recorte del presupuesto de salud y el de las políticas para reducir la violencia contra la mujer.

El líder de extrema derecha, por su parte, cuestionó el acercamiento de su rival hacia Cuba, Venezuela y Argentina, asegurando que, bajo su Administración, el país alcanzó tres veces más acuerdos que cuando el PT gobernaba Brasil.

Tú no tienes relación con nadie, mencionó Lula da Silva, nadie te quiere recibir, nadie quiere venir, gracias a Dios nosotros dejamos una historia y las personas aún tienen confianza.

Lula expresó su preocupación por la cantidad de personas que viven de manera miserable en Brasil, después de la gestión de su contrincante y señaló que cuando fue presidente hubo un momento propicio para acabar con la pobreza.

El pueblo brasileño tenía dinero para comprar alimentos, cambiar estufas, cambiar refrigeradores, aseguró, lamentando que hoy este país está empobrecido.

En sus palabras finales, Lula pidió el voto de los ciudadanos para volver a arreglar este país, hacer crecer el país, generar empleos y que la gente vuelva a comer bien. Si depende de ti, puedo ser el próximo presidente para restaurar la armonía.