8° ENCUENTRO DEL GRUPO DE PUEBLA SE CELEBRÓ EN LA CIUDAD COLOMBIANA DE SANTA MARTA

14/noviembre 2022

Mantener a la región cohesionada en medio de los vientos de cambio que ha traído una nueva camada de izquierdas en América Latina. Es la premisa que esta semana reúne en Santa Marta, Colombia, a más de un centenar de dirigentes progresistas iberoamericanos en un nuevo encuentro del Grupo de Puebla, entre ellos expresidentes como Ernesto Samper, el español José Luis Rodríguez Zapatero, el boliviano Evo Morales o la brasileña Dilma Rousseff, reivindicada después de que su mentor político, Lula de Silva, acaba de derrotar en las urnas al ultraderechista Jair Bolsonaro. El foro, que se celebra por primera vez en el Caribe colombiano, coincide con los primeros cien días del mandato de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda en la historia reciente del país, y busca definir una nueva agenda de integración.

El encuentro se celebra en momentos en que la izquierda avanza posiciones, y arrancó con un tono de celebración.

Dilma Rousseff, la primera presidenta de Brasil elegida en las urnas y destituida, por un golpe, en el Congreso de su país en 2016, comenzó por agradecer que el Grupo de Puebla que fue un socio cuando Lula estaba preso sus procesos después fueron anulados por la justicia, y denunció el uso de instrumentos jurídicos para destruir presidentes, uno de los temas que se discutirán.

Dilma, como todos la conocen, señaló que la inmensa tarea de Lula es reconstruir Brasil después de Bolsonaro, al que calificó como un gobierno de ultraderecha que no respetó la democracia. Ese desafío pasa por integrarse con la región y reconstruir también instancias como la Unión de Naciones Sudamericanas, UNASUR y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC.

Para nosotros es central la cuestión de América Latina, enfatizó la epresidenta de Brasil.

El colombiano Samper, uno de los articuladores del grupo, criticó la “politización de la justicia” que a su juicio se ha “ensañado” con líderes progresistas como Lula, “que fue prácticamente secuestrado judicialmente para que no se pudiera presentar en las elecciones”. Los organizadores han calificado esos casos como “guerras jurídicas” que han afectado a dirigentes como la argentina Cristina Fernández, el ecuatoriano Rafael Correa o el boliviano Evo Morales. El expresidente ecuatoriano, por ejemplo, enfrenta varios procesos desde que dejó el poder en 2017 y los considera una cuenta de cobro política de sus sucesores.

El también ex-secretario general de UNASUR hizo un llamado a renovar la agenda progresista para encaminarla a un modelo solidario de desarrollo, sin perder de vista la desigualdad social, la creación de valor, la construcción de ciudadanía y la transición ecológica en un mundo amenazado por la crisis climática.

El expresidente Samper celebró además la presencia en Santa Marta de representantes del Partido Comunista de China, el “nuevo poder emergente en el mundo”, para debatir sobre las relaciones del gigante asiático con América Latina y el Caribe.