LATINOAMÉRICA SUFRIÓ EL USO DE BOMBAS DE RACIMO QUE AHORA ESTADOS UNIDOS ENVÍA A UCRANIA

12/julio 2023

Uno de los ejemplos más conocidos del uso de este tipo de arma en Latinoamérica es la guerra de Malvinas, tras la cual en las zonas de las hostilidades todavía se pueden encontrar restos de las bombas de racimo utilizadas por Reino Unido para asesinar a soldados argentinos.

Las bombas de racimo suelen lanzar grandes cantidades de minibombas que pueden matar indiscriminadamente, en una amplia zona. Martín Balza, ex-jefe del Estado Mayor General del Ejército argentino, reveló que estos proyectiles pueden explotar tanto en el aire, produciendo un volumen de fuego letal para el personal al descubierto, como en tierra. Hay cientos de pequeñas granadas que pueden explotar inmediatamente o pueden tener cierto retardo. Explotan uno o dos días después, o más. Y ahí el mayor peligro cuando se emplean sobre población civil. La población civil no las ve y a veces chicos creen que es una pelota, la toman y produce efectos letales, dijo el General Balza.

En Chile, también tuvo lugar un caso relacionado con este tipo de arma. En los años 80, en una fábrica de la empresa CARBOEN, que estaba encargada de realizar trabajos de municiones de racimo, se produjo un accidente que provocó víctimas. Fallecieron todos los que trabajaban en aquella fábrica donde hubo el accidente y prácticamente vaporizó a todas las víctimas, contó Sergio Aranibar, dirigente social y miembro de la campaña internacional contra las minas.

Debido a posibles bajas entre la población civil, en 2008, 123 países adoptaron una convención que prohíbe el uso de las bombas de racimo, aunque Estados Unidos, Ucrania, Rusia, China y Israel no se adhirieron al tratado. América Latina, por su parte, podría considerarse un área libre de municiones de este tipo. Así, por ejemplo, Colombia decidió eliminarlas por completo y destruyó todas las que tenía.