PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL PIERDE UN ESCAÑO SÚPER IMPORTANTE EN MADRID Y AHORA DEPENDE DE CATALUÑA PARA PODER VOLVER A SER GOBIERNO

29/julio 2023

Cuando ya están bastante avanzados los conteos de los votos del exterior, el Partido Socialista Obrero Español, PSOE; de Pedro Sánchez, ha perdido un escaño súper importante, en Madrid, y ahora el Partido Popular tiene todas las de ganar, por lo que el socialista depende de la decisión de Cataluña para poder volver a ser Gobierno.

Casi una semana después de que las elecciones no dieran lugar a una mayoría en el Parlamento, los socialistas del presidente del Gobierno saliente, Pedro Sánchez, siguen convencidos de que pueden formar un nuevo Gobierno mediante alianzas y evitar otras elecciones.

Pero la atención del Partido Socialista y la del Partido Popular de derecha, ganador nominal de las elecciones parlamentarias anticipadas, pero en realidad gran perdedor, ya que no puede reunir una mayoría de diputados se concentra este viernes en el recuento de los últimos votos aún no escrutados, los de los españoles residentes en el extranjero, que comenzó por la mañana.

De los 2,3 millones de expatriados inscritos en el censo electoral, algo más de 233.000, alrededor del 10%; votaron el 23 de julio, por correo o acudiendo al consulado español en su país de residencia.

En el pasado, el voto de estos españoles en el extranjero no ha tenido una gran influencia, más bien ha sido anecdótico, explicó a la AFP David Sabater Giménez, politólogo y consultor de la firma Atrevia.

Sin embargo, este año suscita cierto interés, ya que podría complicar una posible investidura de Sánchez por el nuevo Parlamento y, consecuentemente, aumentar las posibilidades de unas nuevas elecciones.

Los votos de los españoles en el extranjero se contabilizan en las provincias en las que están electoralmente inscritos y, por lo tanto, pueden tener impacto si la diferencia entre el ganador de un escaño y el siguiente contendiente más próximo es mínima. Nueve circunscripciones se encuentran en esta situación.

Las elecciones del domingo dieron lugar a un Congreso de los Diputados sin mayoría absoluta, porque el Partido Popular, que ganó con 136 escaños, no está en medida de forjar alianzas para alcanzar los 176, de 350 que permitirían a su líder, Alberto Núñez Feijóo, ser investido presidente del Gobierno.

Con el apoyo de los 33 escaños del partido de extrema derecha de Vox y el apoyo de un par de pequeños partidos regionales, el Partido Popular apenas podría alcanzar los 171.

Para ser investido en la primera votación se necesita mayoría absoluta, pero en la segunda basta mayoría simple. Y ahí es donde Sánchez confía en triunfar.

El Partido Socialista sólo obtuvo 122 escaños, muy lejos del total del Partido Popular, pero aparece en buena posición para aglutinar 172 a su alrededor, incluidos los 31 de su aliado de izquierda, Sumar y 19 escaños obtenidos por diversos partidos regionales, principalmente vascos y catalanes.

Por tanto, puedían aspirar a ganar la investidura, siempre que los siete diputados del partido independentista catalán, Junts per Catalunya, JxCat; aceptaran como mínimo abstenerse.

Los líderes de esta formación, que participaron en el fallido intento de secesión de Cataluña en 2017, ya han dado a conocer el precio de su abstención: una amnistía general para todos los castigados por la tentativa de independencia y la celebración de un referéndum de autodeterminación.

El Gobierno saliente ha descartado desde el principio tales concesiones, ya que serían inconstitucionales, además de políticamente suicidas.

Sin embargo, espera encontrar la manera de convencer a los independentistas catalanes de que se abstengan en una votación de investidura.

Aquí es donde entran en juego los votos de los españoles en el extranjero. Un escaño en la provincia de Madrid, predominantemente de derechas, fue ganado por el Partido Popular por un margen de sólo 1.749 votos, lo que da esperanzas de un vuelco electoral.

Si esto ocurriera y si no hubiera cambios en las demás circunscripciones, se invertiría el equilibrio de fuerzas entre los dos bloques: 171 para la izquierda, 172 para la derecha.

A Sánchez ya no le bastaría con la abstención de los independentistas de Junts, sino que necesitaría sus votos para superar a los de la derecha. Esto aumentaría sin duda la intransigencia de Junts.

Los socialistas no tienen prisa e hicieron saber inicialmente que no tenían intención de entablar conversaciones con los partidos independentistas catalanes antes de la constitución del próximo Congreso de los Diputados, el 17 de agosto.

Pero la pérdida de un escaño podría obligarles a revisar su calendario, ya que el 17 de agosto también tendrá lugar la elección de la presidencia del Congreso de los Diputados, una posición estratégica que los socialistas quieren mantener. Una vez más, los siete diputados de Junts per Catalunya podrían ser decisivos.

Este movimiento dejaría a Pedro Sánchez más a merced de Carles Puigdemont, ya que el Partido Socialista Obrero Español necesitaría el voto afirmativo de Junts per Catalunya para su investidura, y no la abstención, como hasta ahora. ¿Por qué? Porque ahora, al anotarse un escaño más, el bloque de la derecha sumaría 172 diputados y el otro bloque: PSOE, Sumar, PNV, Bildu, ERC contabilizaría 171 más la posibilidad de pactar con Junts per Catalunya, que tendría que apretar el botón del SI tanto para la investidura como para la presidencia del Congreso.

En todo caso, todas las fuentes de la Junta Electoral y del Partido Popular consultadas daban por hecho el cambio de escaño, por la fuerte ventaja de los del voto llamado CERA: Censo Electoral de Residentes Ausentes. En Ferraz también lo daban por hecho. Pese a que el cambio en Madrid altera el equilibrio de bloques, en su primera reacción, el Partido Socialista Obrero Español trató de relativizar el cambio: No modifica la situación para formar mayorías: Junts per Catalunya tendrá que decidir si une sus fuerzas al Partido Popular y VOX, y abre la puerta a un gobierno de la derecha con la ultraderecha o se une al resto de fuerzas políticas para evitarlo exactamente igual que ayer.

El escaño 16 del Partido Popular en Madrid lo ocuparía Carlos García-Adanero, ex de UPN que fue suspendido en su anterior partido por romper la disciplina de voto en la reforma laboral, y actualmente portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Pamplona.

Ya sólo queda esperar a que este sábado la Junta Electoral confirme una a una todas las actas y cierre de manera definitiva y oficial el escrutinio general. En el Partido Popular de Madrid pedían esperar al dato definitivo. No me fío hasta que no se conozca el resultado oficial, ejemplificaba un dirigente de ese Partido de la derecha española vinculada al Opus Dei.