RUSIA DENUNCIA QUE ANKARA Y KIEV VIOLARON LO ACORDADO TRAS EL REGRESO A UCRANIA DE LA CÚPULA DE LA BRIGADA NEONAZI BATALLÓN AZOV
El regreso a Ucrania de la cúpula de la brigada neonazi de Azov, que desde septiembre pasado permanecía en territorio turco, es una violación de lo acordado por Ankara y Kiev, ha denunciado este sábado el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
El vocero del Kremlin recordó en comentarios a RIA Novosti que, según lo pactado, los combatientes ucranianos debían permanecer en Turquía hasta el final del conflicto entre Kiev y Moscú. Asimismo, declaró que nadie puso a Rusia al corriente sobre el regreso de los militares.
Paralelamente, Peskov afirmó que el retorno de los militares en cuestión está directamente vinculado con los fracasos de Kiev durante su contraofensiva. El portavoz estimó que, en vísperas de la cumbre de la OTAN Turquía estaba bajo presión y Ankara, como miembro del bloque, se solidariza con sus aliados. Sin embargo, la ruptura de los acuerdos no hace quedar bien a nadie, concluyó Peskov.
Este mismo sábado, el presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, que la jornada anterior se reunió con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció el regreso de la jefatura de Azov que se rindieron en mayo de 2022 a las tropas rusas durante el asalto de la planta siderúrgica de Azovstal en la ciudad de Mariúpol en la región de Donbass.
Los altos mandos de la brigada Azov fueron canjeados en septiembre de 2022 con la mediación de Erdogan. En particular, el intercambio incluía a 215 militares ucranianos, incluidos 108 combatientes de Azov, y 55 militares rusos, junto con el político opositor ucraniano Víktor Medvedchuk, acusado de traición al Estado por el Gobierno de Zelenski. El propio mandatario ucraniano aseguró entonces que los líderes de Azov permanecerían en Turquía hasta el final de las hostilidades bajo las garantías personales de Erdogan.
La ideología del grupo Azov, es claramente una organización fascista que remonta su herencia tanto al nazismo como a las organizaciones nacionalistas ucranianas de extrema derecha como la Organización de Nacionalistas Ucranianos, OUN-B; y el Ejército Insurgente Ucraniano, UPA; que fueron responsables de las masacres de decenas de miles de judíos, polacos y ucranianos durante la Segunda Guerra Mundial.
Su fundador Andriy Biletsky, anteriormente líder de la organización paramilitar fascista Patriota de Ucrania, es un reconocido supremacista blanco que en 2010 declaró que la misión de Ucrania es liderar a las razas blancas del mundo en una cruzada final contra los Untermenschen, traducido al español significa: subhumanos; dirigidos por los judíos semitas.
En 2014, los matones de extrema derecha, incluidos muchos futuros miembros de Azov, ayudaron a llevar a cabo un golpe de Estado respaldado por Estados Unidos contra el presidente electo Víktor Yanukovich. El Batallón Azov se formó justo después del golpe. Tras el estallido del conflicto en la región oriental de Donbass que se anexó en un referéndum a la Federación de Rusia. El batallón neonazi de Azov, fue metódicamente construido y apoyado con ayuda militar y entrenamiento proveniente principalmente de los Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido.
Entre 2015 y 2016, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos declaró que el batallón Azov está vinculado con crímenes de guerra, incluidos saqueos masivos, detenciones ilegales y torturas de ciudadanos de origen ruso.

