CONGRESISTAS DE ESTADOS UNIDOS FUERON FOTOGRAFIADOS EN VIAJE RELÁMPAGO Y CLANDESTINO A SIRIA
En una clara violación de la soberanía de Siria, varios congresistas de Estados Unidos han ingresado clandestinamente al país árabe sin el consentimiento de Damasco.
El portal sirio ‘Orient Net’ citando a su corresponsal Mozer Jaled ha informado que, en un acto sin precedentes en los últimos 10 años, un grupo de los congresistas estadounidenses ha entrado este domingo, ilegalmente y de manera clandestina, en las zonas bajo el control de las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias, FDS; respaldadas por Estados Unidos.
De acuerdo con el medio, los parlamentarios han realizado una visita breve al cruce fronterizo de Bab al-Salama y el hospital Waseem Moaz, ambos ubicados en la ciudad siria de Azaz, al norte de la provincia de Alepo, noroeste del país levantino.
El viaje, tal como detalla el medio, se realizó en coordinación con el llamado Proyecto de Justicia Mundial, un organismo con sede en Estados Unidos que afirma tener la misión de trabajar para extender el imperio de la ley en el mundo.
Se esperaba que los diputados norteamericanos se reunieran con figuras kurdas opositoras, pero terminó la visita y regresaron después de un rato a Turquía, agrega el medio sirio.
La delegación, según la fuente, incluía a tres políticos, entre ellos un miembro del partido Republicano, French Hill, quien hace una semana instó a la Administración de Joe Biden que no prorrogue la exención de sanciones contra el Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad.
El Gobierno de Damasco no ha comentado sobre la presencia de la delegación estadounidense en el suelo sirio, pero en reiteradas ocasiones ha asegurado que considera ilegal la presencia de Estados Unidos en su territorio.
A pesar de las repetidas denuncias de Siria en las Naciones Unidas y en los foros internacionales, Estados Unidos sigue manteniendo su contingente en el este y el noreste del país levantino, en su mayoría en los campos de petróleo y gas, y continúa robando cerca del 80% de los recursos sirios con la ayuda de los milicianos de las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias, acto denunciado una y otra vez por Damasco.

