EL DESAFÍO DE LA ULTRADERECHA EN RUTA A LAS PRESIDENCIALES DE ARGENTINA
Los candidatos presidenciales de la oposición más radicalizada en Argentina enfrentan el reto de lograr diferenciarse y desdibujar sus amplias similitudes para convencer al electorado de que vote a uno de ellos el próximo 22 de octubre.
Ese es el desafío de Javier Milei, el candidato del partido ultraderechista La Libertad Avanza, y de Patricia Bullrich, también ultra derechista y conservadora del grupo de Mauricio Macri; abanderada de la coalición Juntos por el Cambio del ex-presidente.
Antes de las campañas para las primarias, Bullrich, quien ya era reconocida como la representante de la ultraderecha en una coalición que oficialmente se mantenía en los márgenes de la derecha, trató de sumar a Milei.
Las coincidencias eran evidentes, ya que ambos son partidarios de la mano dura en materia de seguridad, aliados de Estados Unidos y del Fondo Monetario Internacional, FMI; y enemigos del peronismo gobernante, además de que apuestan a reprimir la protesta social y a recortar el gasto público.
Pero la ex-ministra de Seguridad no logró su objetivo, Milei se postuló por su cuenta y el pasado domingo ganó las primarias presidenciales con el 30 % de los votos, dejando por detrás a Juntos por el Cambio con 28 %, y a la coalición oficialista Unión por la Patria con 27 %, que lleva como candidato al ministro de Economía, Sergio Massa.
Además de tratar de diferenciarse para que los votos de la derecha y ultraderecha no se dispersen en las dos candidaturas, Bullrich enfrenta otro dilema, ya que su mentor, el ex-presidente Mauricio Macri, no ha dejado de alabar a Milei.
A su vez, Milei no ha dejado de atacar a Bullrich porque sabe que en ese sector están los votantes que necesita convencer para ampliar su caudal de respaldos y ganar.
Desde que terminó su Gobierno a fines de 2019, Macri, al igual que Bullrich, se fue radicalizando cada vez más. Por eso simpatiza con Milei, un político agresivo, ajeno a cualquier atisbo de corrección política y que no teme insultar públicamente a todo aquel que no esté de acuerdo con él.
Pero ahora Bullrich necesita el respaldo de Macri y el ex-mandatario no oculta que también apuesta por Milei. Ello incrementa la incertidumbre de unas elecciones que, de manera inédita, están divididas casi en partes iguales entre tres candidatos. Cualquiera puede ganar.
En ese escenario, la estrategia de Bullrich en la primera semana después de las primarias fue tratar de acentuar la diferencia con Milei. Incluso comenzó a parecer la versión moderada de la derecha para distanciarse de la ultra.
Por ejemplo, Milei amenazó con realizar un plebiscito para tratar de derogar la legalización del aborto, dolarizar la economía y cerrar el Ministerio de Economía y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas: CONICET.
Javier Milei, anticipó este sábado que, si sale elegido presidente en los comicios de octubre, le ofrecería al ex-mandatario Mauricio Macri un rol destacado dentro de su eventual Gobierno como representante diplomático del país suramericano.

