GOBIERNO BRITÁNICO COMENZÓ A LLENAR EL BARCO PRISIÓN CON MIGRANTES ESCLAVOS QUE TIENEN QUE PAGAR SU ESTADÍA A BORDO
El Gobierno británico trasladó este lunes a un primer grupo de solicitantes de asilo a la barcaza-dormitorio Bibby Stockholm, que amarró el mes pasado en el aislado muelle de Portland, en el condado inglés de Dorset, entre gritos de protesta de activistas y residentes de la zona. Aspectos del protocolo contra incendios y otras cuestiones de seguridad a bordo retrasaron durante varias semanas la inauguración de la polémica estrategia de choque contra la inmigración en pequeñas embarcaciones a través del Canal de la Mancha, que el primer ministro Rishi Sunak abandera entre sus prioritarias promesas electorales.
Los primeros ocupantes del Bibby Stockholm embarcaron después del mediodía en la llamada: cárcel-dormitorio; donde residirán mientras se tramitan sus peticiones de asilo en Reino Unido. La plataforma flotante, que Interior ha fletado por un plazo mínimo de 18 meses, tiene 93 metros de eslora y tres plantas de altura estructuradas en torno a un patio central. Los 221 camarotes individuales originales han sido modificados para alojar a más de 500 extranjeros que hayan entrado en el país por rutas consideradas ilegales. Es cruel e inhumano retener, especialmente en un navío flotante, a personas que han sufrido experiencias traumatizantes, denuncia un colectivo de cincuenta ONGs en una carta dirigida al propietario de la embarcación, la empresa Bibby Marine, con sede en Liverpool.
Un portavoz del Primer Ministro Rishi Sunak desestimó las previsiones de la secretaria de Estado Sarah Dines, quien indicó a la BBC por la mañana que la operación concluiría antes del fin de semana. Los refugiados están actualmente dispersos por distintos distritos de Inglaterra aunque se estima que la mayoría de los destinados al Bibby Stockholm están alojados temporalmente en hoteles de Weymouth y otras localidades del turístico y atractivo condado de Dorset.
Desde la residencia del Primer Ministro, Downing Street aclaron sin embargo que no se ha establecido un calendario para completar el traslado del medio millar de refugiados, hombres de entre 18 y 65 años.
El ejecutivo conservador trata de repetir la experiencia en otros puertos del país, pero ha tropezado con la oposición de los políticos y las poblaciones locales a la llegada de oleadas de hombres migrantes. Los solicitantes de asilo no pueden trabajar legalmente mientras se procesan sus papeles y reciben un subsidio semanal de unos 50 euros por semana, incluido el coste de la manutención.
La paga se reduce a menos de 11 euros semanales cuando la alimentación corre a cargo del Estado. Este es el caso de los nuevos inquilinos del Bibby Stockholm, donde se servirá comida tres veces al día y habrá suministro casi continuo de agua, té y sopa.

