EL DEBATE DE INVESTIDURA EN ESPAÑA SE CARACTERIZÓ POR GRITOS, INSULTOS Y FOTO DE FEIJOO CON NARCO

26/septiembre 2023

La primera jornada de la sesión de investidura como presidente del Gobierno a la que se presenta el candidato del Partido Popular, PP; Alberto Núñez Feijóo, ha dejado un puñado de momentos sorprendentes o, al menos, inesperados.

La mayoría de ellos se han dado después de que Feijóo concluyera su discurso inicial, aunque el murmullo en el Hemiciclo fue general cuando el candidato afirmó: Tengo a mi alcance los votos para ser presidente del Gobierno, pero no acepto pagar el precio que me piden para serlo.

La frase se recibió incluso con risas por diversos diputados, debido a que el candidato popular no ha conseguido sumar más apoyos que los que recabó inmediatamente después de las elecciones, 172 escaños, cuatro menos de los 176 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta de la Cámara.

Feijóo contó que el partido del expresidente catalán Carles Puigdemont, Junts per Catalunya, le ofreció el mismo pacto que al Partido Socialista Obrero Español, PSOE; es decir, ley de amnistía y autodeterminación para Cataluña, a cambio de los votos de sus siete diputados.

El momento más acalorado del Hemiciclo llegó con la intervención del diputado Óscar Puente, en representación del PSOE. Toda una sorpresa, ya que la costumbre en estos casos es que la réplica la imparta el presidente del Gobierno en funciones, el socialista Pedro Sánchez.

Uno de los momentos álgidos del discurso de Puente se produjo cuando hizo alusión a las famosas fotos en las que aparece Feijóo compartiendo vacaciones en un barco con el conocido narcotraficante Marcial Dorado.

Puente relató cómo esa relación de amistad duró al menos ocho años, durante los cuales el actual líder popular ya ocupaba cargos públicos. También criticó que Feijóo alegase que no conocía a qué se dedicaba Dorado en 1995, cuando desde 1990 media España lo sabía.

Durante la intervención de Puente se pudieron escuchar golpes, pataletas y gritos en la parte conservadora del Hemiciclo, un comportamiento que se ha vuelto relativamente habitual desde la irrupción en el Congreso del partido ultraderechista Vox.

La presidenta de la Mesa del Congreso, la socialista Francina Armengol, tuvo que reconvenir a los diputados reiteradamente para que mantuvieran el decoro parlamentario y cesaran en las interrupciones reiteradas al orador.