LA HUELGA DE LOS TRABAJADORES AUTOMOTRICES DE ESTADOS UNIDOS ES LA MÁS IMPORTANTE EN DÉCADAS
La huelga de los trabajadores del automóvil es la más importante de este tipo en décadas. La huelga de The Big Three (“las Tres Grandes Automotrices”, en alusión a General Motors, Ford y Stellantis) es histórica en sí misma, pero va más allá. La huelga se define por cómo ha puesto a la clase obrera en el centro de la escena, con importantes implicancias para el régimen bipartidista y la lucha de clases en el próximo periodo. Para comprender plenamente esta huelga, debemos entender su contexto político.
Estados Unidos se enfrenta a una “crisis orgánica”, una crisis que está ligada al crack económico de 2008.
Esta huelga tiene lugar en una desafiante transición industrial hacia la llamada energía verde, que plantea una encrucijada para la clase obrera: puede adaptarse a las prácticas de gente como Elon Musk, que justifica unas condiciones de trabajo brutales como un desafío a China; también puede luchar por un lugar en el tablero de esta transición, negociando mejores condiciones con una estrategia defensiva permanente. Pero también hay una tercera vía posible: la clase obrera puede tomar los medios de producción en sus propias manos y orquestar una transición a la energía verde que realmente beneficie al planeta, a la clase obrera.
La clase trabajadora ha sido un actor con una presencia cada vez mayor en la política nacional. En los últimos años, hemos visto un repunte en las huelgas, desde la revuelta de Red State en 2018, la huelga de UAW en 2019, hasta Striketober, la nueva generación de trabajadores y trabajadoras, la lucha por sindicalizar a los trabajadores de Amazon, la lucha de Starbucks por sindicalizar su lugar de trabajo.
Los actores y actrices de Hollywood siguen en huelga, y la huelga de guionistas de Hollywood duró 148 días hasta que se llegó a un acuerdo temporal que incluye aumentos salariales, un aumento del 26 por ciento en la base residual, con aumento de sueldo si la serie se convierte en un éxito y, muy importante, se prohibirá sustituir a los guionistas.
Los grandes medios de comunicación de las corporaciones estadounidenses y europeas mantienen un silencio sobre todos estos acontecimientos que hacen tambalear al sistema de gobierno bipartidista estadounidense.

