MOSCÚ COMENTA EL VIDEO VIRAL DE SUNAK CON UN MARTILLO Y DICE QUE ES EXACTAMENTE LO QUE OCCIDENTE HACE CONTRA RUSIA

27/noviembre 2023

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, comparó las burlas de miembros del Partido Laborista británico contra el primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, por supuestamente haber usado de forma incorrecta un martillo, con la campaña mediática anti-rusa y la desinformación occidental que tiene el carácter de una pandemia.

La vocera recordó cómo diputados laboristas británicos se burlaron esta semana de su oponente conservador por usar mal un martillo.

Publicaron un videoclip del primer ministro golpeando una pieza no con el martillo, sino con su parte lateral, y acompañaron el fragmento con un mensaje irónico que decía: Rishi Sunak no es hijo de artesano. El hombre que martillea a los trabajadores no sabe trabajar con un martillo, detalló Zajárova.

Sin embargo, la portavoz rusa señaló que si se mira el fragmento completo del video, grabado durante la visita del político a un taller de joyería en el condado de Yorkshire, se ve que la artesana le dijo a Sunak que utilizara específicamente el lateral de la herramienta.

El Partido Laborista, por su parte, publicó en su cuenta solo la parte del video que no contiene los consejos de la artesana, explicó, tachando dicha publicación de manipuladora.

Esto es exactamente lo que Occidente está haciendo con Rusia, tomar ciertas partes de videos, grabaciones de audio, trozos de citas sacados de contexto, hablando solo de algunos de nuestros pasos, y presentándolo con el significado opuesto al original, agregó la vocera.

Además, Zajárova aseveró que el Occidente prefiere no ver o silenciar las refutaciones posteriores, basadas en hechos.

Esta es la manipulación con la información, los mismos ‘fakes’ que están matando al mundo. Solo que en el caso del primer ministro británico la desinformación fue puntual y pudo ser controlada. La campaña mediática antirrusa, en cambio, tiene el carácter de una pandemia, concluyó Zajárova.