PODEMOS COMPLICA LA LEGISLATURA DE PEDRO SÁNCHEZ EN ESPAÑA AL ROMPER LA MAYORÍA DEL BLOQUE QUE LE APOYA
La legislatura del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, se puede complicar todavía más después de que el partido Podemos anunciara el martes de que abandonaría el grupo parlamentario de SUMAR, con el que se había presentado a las elecciones generales del pasado 23 de julio.
Hasta ahora, Sánchez contaba con un respaldo más o menos asegurado que superaba la mayoría absoluta: los 33 escaños de SUMAR, Junts per Catalunya (7), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) (7), Partido Nacionalista Vasco (PNV) (5), EH Bildu (5) y el único diputado del Bloque Nacionalista Galego (BNG). Esos parlamentarios, con la bancada del Partido Socialista Obrero Español, PSOE; sumaban un total de 179 de los 350 diputados de la Cámara Baja española.
La mayor preocupación era lidiar con Junts, la formación del ex-presidente catalán Carles Puigdemont, que si bien accedió a apoyar la investidura de Sánchez, tiene una ideología más conservadora que el resto del bloque, lo que hacía presagiar complicadas negociaciones para sacar adelante las próximas medidas legislativas.
Sin embargo, ahora, con la marcha de los cinco diputados de Podemos para integrarse al grupo mixto, se abre para Sánchez otro flanco de negociación, esta vez escorado a la izquierda: el voto en contra de la formación fundada por Pablo Iglesias y liderada ahora por Ione Belarra hará decaer cualquier iniciativa del Gobierno.
Es de esperar que si Podemos ya causaba problemas cuando se encontraba sometido en cierta medida a la disciplina del Ejecutivo, su ruido será aún mayor una vez liberado de ese yugo. De este modo, el partido morado tendrá la posibilidad de tensar las negociaciones, con la incógnita, aún por desvelar, de hasta dónde estará dispuesto a llegar.
En el grupo mixto la formación de Belarra espera adquirir una mayor visibilidad, uno de los puntos de fricción con Sumar, el partido que forma parte de la coalición de Gobierno junto al PSOE, fundado por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que consiguió aglutinar a una quincena de formaciones para concurrir a los comicios del pasado julio.
Desde su nueva plataforma, la abstención le bastará para tumbar las leyes orgánicas que respalde el Ejecutivo, como la proyectada ley de amnistía para los involucrados en el procés catalán; mientras que para hacer caer las leyes ordinarias, deberá votar en contra.
Antes de la ruptura, SUMAR había dejado a los cinco diputados de Podemos sin ninguna portavocía adjunta, por tanto, sin firma acreditada para promover por su cuenta iniciativas conjuntas con otras formaciones, como ERC, EH Bildu o BNG, con las que tiene una mayor afinidad. Ahora, el partido de Iglesias sí tendrá la ansiada portavocía.
Podemos ha roto así todos los puentes con SUMAR, tan solo un día después de hacerse con su cuota en las Comisiones del Congreso de los Diputados, un reparto que ahora queda invalidado.
La guerra fría que se mantenía con la formación de Yolanda Díaz ha explotado justo cuando Podemos enfrenta la mayor crisis del partido en la Comunidad de Madrid, con la dimisión de su líder en esta región, Jesús Santos.
Se espera que Podemos concurra en solitario a las elecciones al Europarlamento, que se celebrarán en julio, con Montero encabezando su lista. Además, está por ver lo que sucederá en los comicios regionales en Galicia y País Vasco, también el próximo año, donde se da por sentado que no habrá acuerdos preelectorales.
Por su parte, Yolanda Díaz, sin nombrar a Podemos, ha advertido que espera que nadie se equivoque de enemigo y destacó que el objetivo es mejorar la vida de la gente.

