ANTERIOR CÚPULA MILITAR ACUSA A BOLSONARO DE PROPONER UN GOLPE DE ESTADO

16/marzo 2024

Jair Bolsonaro recibió este viernes otro golpe en el proceso que lo investiga por los ataques a las sedes de los poderes en Brasil: el excomandante del Ejército declaró ante la Policía Federal, PF; que el ex-presidente ultraderechista le presentó a él y a los otros comandantes de las Fuerzas Armadas un borrador de decreto golpista para evitar su salida del poder.

El exjefe militar Marco Antonio Freire Gomes reveló esta información el pasado 1° de marzo, pero se conoció este viernes gracias a filtraciones periodísticas.

Según él, el ex-mandatario se reunió el 7 de diciembre de 2022 y en otras dos ocasiones con la cúpula militar en el Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial en Brasilia, para plantearles distintos mecanismos jurídicos para poder mantenerse en el poder.

En esa época faltaban pocas semanas para que el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, vencedor ajustado de las elecciones de octubre, asumiera su tercer mandato el 1° de enero de 2023.

Ocho días después de esa fecha, miles de bolsonaristas arrasaron salvajemente los icónicos edificios del Palacio de Planalto, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal, STF; en unas imágenes que dieron la vuelta al mundo. Está considerado el mayor ataque a la democracia desde el fin de la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.

Según la filtración, el entonces presidente presentó a la cúpula militar un documento decretando el estado de sitio y la intervención del Tribunal Superior Electoral, TSE; para aclarar la conformidad y la legalidad del proceso electoral, en palabras de Freire Gomes.

El ex-comandante aseguró que el texto era similar al borrador encontrado en enero de 2023 en la casa del ex-ministro de Justicia de Bolsonaro, Anderson Torres, que incluía la intervención del Tribunal Superior Electoral y la detención de jueces y del presidente de Congreso.

Freire declaró también que él y el ex-comandante de la Aeronáutica, Almeida Baptista Junior, se opusieron de forma contundente al contenido expuesto de Bolsonaro y asegura que no había soporte jurídico para tomar ninguna actitud.

Según su testimonio, el ex-jefe de la Marina, Almir Garnier, sí habría apoyado los planes del ex-mandatario.

La revelación de este viernes motivó que el juez del Supremo Alexandre de Moraes, reconocido como uno de los mayores adversarios de Bolsonaro, levantara el secreto de sumario de las declaraciones de varios investigados ante la Policía Federal, entre los que figuran el propio ex-presidente y la cúpula militar.

A partir de ahí, aparecieron otras informaciones como, por ejemplo, que el ex-jefe de la Aeronáutica dijo que Freire Gomes advirtió a Bolsonaro que le detendría en caso de que intentase consumar sus planes golpistas.

Bolsonaro arremetió durante su mandato contra el resto de poderes, especialmente el Judicial, con abiertas amenazas a jueces como De Moraes. Pero siempre negó cualquier participación en la intentona golpista.

Por ahora, figura en la causa como investigado en el Supremo Tribunal Federal por supuestamente instigar los ataques del 8 de enero de 2022, pero la declaración del exjefe del Ejército podría marcar un antes y un después: es la primera vez que su nombre es vinculado expresamente con los borradores con intenciones golpistas que los investigadores han ido encontrando desde que arrancaron las pesquisas, hace más de un año.

A principios de febrero, el Supremo le impuso medidas cautelares al ex-jefe de Estado: le confiscó el pasaporte, con la prohibición de abandonar el país, y ordenó que no puede entrar en contacto con el resto de investigados.

Eso fue después de que la Policía se presentara en su casa de veraneo, donde entre otras cosas encontró un video de una reunión en la que Bolsonaro pedía a sus ministros actuar antes de las elecciones de 2022, para no convertir a Brasil en una gran guerrilla.