NUEVO CANCILLER DE ARGENTINA PIDIÓ RENUNCIA DE TODOS LOS SECRETARIOS Y SUBSECRETARIOS

07/noviembre 2024

El nuevo ministro de Exteriores de Argentina, Gerardo Werthein, exigió la renuncia de todos los secretarios y subsecretarios que trabajan en la Cancillería a pocas horas de haber asumido en funciones, confirmaron a Sputnik fuentes de la cartera diplomática.

Renuncian todos, a nivel de secretario y subsecretario, informaron desde el Palacio San Martín, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.

El intento de eliminar cualquier disenso quedó en claro con un correo electrónico que envió el propio Milei al cuerpo diplomático hace unos días, en el que advirtió que todos aquellos que no asumiesen las directrices de la actual gestión debían dar un paso al costado.

El único alto cargo que permanece en su puesto es el secretario de Culto y Civilización, Nahuel Sotelo, que hasta ahora era presidente de la coalición gobernante, La Libertad Avanza, en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires. Este funcionario de 29 años, un católico conservador negacionista del terrorismo de Estado de la última dictadura entre los años 1976 y 1983; tendrá dos subsecretarías a cargo: la de Culto y la de Asuntos Internacionales en Derechos Humanos y Civilización, en una ampliación de las competencias de su área.

El resto de secretarios y subsecretarios dependerán de la voluntad del ministro de Relaciones Exteriores para continuar en sus puestos.

Werthein, un empresario que fue presidente del Comité Olímpico Argentino entre los años 2009 y 2021, se desempeñaba como embajador argentino en Estados Unidos desde abril hasta que fue elegido por Milei para reemplazar en su cargo a la anterior canciller Diana Mondino.

La antecesora de Werthein, una economista sin experiencia en relaciones internacionales, fue obligada a dimitir tras el voto de Argentina a favor del levantamiento del bloqueo estadounidense contra Cuba en la Asamblea General de Naciones Unidas.

El propio presidente sostuvo que fue un error el posicionamiento tradicional de Argentina junto con el de otros 186 países, pues su política exterior está alineada de manera incondicional a Estados Unidos e Israel, las únicas dos naciones que votaron en contra de esa resolución.