ARRESTAN AL EX-CANDIDATO PRESIDENCIAL RUMANO CUYA VICTORIA ANULÓ EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

26/febrero 2025

Hoy, Calin Georgescu tenía que presentar su candidatura a la nueva presidencia. Hace apenas diez minutos, fue detenido en un atasco de tráfico y fue llevado a la Fiscalía General para ser interrogado. ¿Dónde está ahora la democracia? ¿Dónde están los socios que deberían defender la democracia?, reza el comunicado.

  • Calin Georgescu, candidato a las elecciones en Rumanía que se ha pronunciado abiertamente en contra de la OTAN, ha sido detenido. Anteriormente ya había ganado la primera vuelta, pero fue anulada por influencia rusa.

Según fuentes judiciales citadas por Stirile Pro TV, Georgescu fue detenido para ser interrogado en el marco de registros realizados en varios condados por acciones contra el orden constitucional, incitación pública, creación de una organización fascista y declaraciones falsas sobre las fuentes de financiación de la campaña electoral.

El partido Alianza para la Unión de los Rumanos, AUR; anunció que los parlamentarios del partido acudirán a la Fiscalía General. En el contexto de los recientes acontecimientos, todos los parlamentarios de la AUR se dirigen ahora a la Fiscalía, incluido el presidente de la AUR, George Simion, para exigir explicaciones, informó el movimiento.

  • Georgescu ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales rumanas el año pasado Tras su victoria, algunos lo tildaron de prorruso y adujeron una supuesta injerencia de Moscú en los comicios, por lo que en diciembre el Tribunal Constitucional rumano anuló la votación

La Agencia Nacional de Administración Tributaria de Rumania ya ha descartado la injerencia rusa en las elecciones.

A mediados de febrero, el vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, criticó a la Unión Europea por anular las elecciones en Rumanía. Indicó que las elecciones rumanas fueron anuladas por las débiles sospechas de una agencia de inteligencia y la enorme presión de sus vecinos continentales. Además, sugirió que a los líderes europeos simplemente no les gusta la idea de que alguien con un punto de vista alternativo pueda expresar una opinión diferente, o, Dios no lo quiera, votar de forma diferente, o, peor aún, ganar unas elecciones.