EUROPA CAE EN UN ABISMO GEOPOLÍTICO POR DECISIÓN PROPIA

21/febrero 2025

Dos acontecimientos en días recientes están demostrando, una vez más, la irrelevancia de Europa como actor geopolítico en los grandes asuntos internacionales: la Conferencia de Múnich y el encuentro entre Serguéi Lavrov y Marco Rubio en Arabia Saudita.

Durante el evento, celebrado anualmente para discutir las políticas atlantistas de seguridad, destacaron el presidente ucraniano Vladímir Zelenski, quien suplicó que continúe el apoyo militar europeo a Kiev, y el vicepresidente estadounidense JD Vance.

La participación de James Vance básicamente consistió en cuestionar a los líderes europeos por no preservar los intereses propios de sus países y traicionar los valores democráticos que comparten con Estados Unidos, además de prometer que la administración de Donald Trump vigilará los procesos democráticos en toda la Unión Europea, con un guiño especial hacia Alemania, donde el partido de derecha AfD tiene amplias posibilidades de obtener un resultado histórico en las elecciones de este domingo.

Con la tradicional actitud arrogante de los altos funcionarios estadounidenses, Vance dejó claro que su país conservaría su posición de dominio ante la Unión Europea pero con mayor tendencia hacia la derecha, en desdeño de la corrección política y de su liberal orden político y mediático.

No fue aplaudido por los oyentes que se encontraban presentes, salvo contadas excepciones, por lo que la receptividad del discurso fue negativa y ello se manifestó, sobre todo, con la reunión de emergencia convocada por el presidente francés Emmanuel Macrón, a la que fueron invitados los máximos representantes europeos para discutir la continuidad de la guerra en Ucrania y el Dombás, el pasado lunes 17 de febrero.

Como resultado del cónclave, reporta el portal web ‘Politico’, los países de la Unión Europea están preparando un paquete de ayuda militar por valor de al menos 6 mil millones de euros para Ucrania, que podría aumentar a 10 mil millones, o más, a medida en que los Estados revisen sus inventarios para ver qué pueden enviar a Ucrania, paquete arduamente suficiente con vistas a, según diplomáticos europeos citados, reforzar la posición estratégica de Kiev ante la Federación de Rusia.