LA INTERROGANTE DE QUIEN SERÁ ELECTO PAPA EN ESTE CONCILIO
La ceremonia de traslado del féretro con el cuerpo del papa Francisco desde la capilla de la Casa de Santa Marta hasta la Basílica de San Pedro comenzará el miércoles a las 9 de la mañana hora de Roma, para permanecer en vela hasta su funeral el sábado a las 10:00, informa el Vaticano en una nota detallando los pormenores de la procesión.
Tras un momento de oración, la procesión atravesará la plaza de Santa Marta y la plaza de los Protomártires Romanos y saldrá por el Arco de las Campanas hacia la plaza de San Pedro y entrará en la basílica por su puerta central.
En el Altar de la Confesión, después de la liturgia, peregrinos de todo el mundo podrán rendir sus últimos homenajes a Francisco. Las oraciones y la liturgia estarán dirigidas por el cardenal Kevin Joseph Farrell, camarlengo de la Iglesia, que anunció la muerte del papa el lunes.
Según sus deseos, el pontífice será enterrado en la Basílica de Santa María de Roma, siendo el primer papa en más de un siglo en no ser inhumado en el Vaticano, en la cripta de la Basílica de San Pedro. Además, pidió ser enterrado en un sencillo ataúd de madera. Su predilección se debe en parte por la humildad y carencia de pompa que le ha caracterizado y en parte a su devoción por la virgen que alberga esa iglesia.
Jorge Mario Bergoglio, conocido como el papa Francisco, murió este lunes 21 de abril en su residencia de la Casa Santa Marta del Vaticano. Se detalla que sufrió un derrame cerebral, entró en coma y tuvo un colapso cardiocirculatorio irreversible.
Ahora la Iglesia católica tiene que despedirse de su líder y elegir a uno nuevo. Los pasos a seguir están estipulados principalmente en la constitución apostólica ‘Universi Dominici Gregis’, donde se establecen los ritos funerarios y el proceso de elección del nuevo papa.
Entre 15 y 20 días después de la muerte del pontífice, se convocará el cónclave, una reunión de cardenales que se encargarán de elegir al nuevo papa por una mayoría de dos tercios.
La muerte del papa Francisco, abrió el camino establecido por la Iglesia católica para elegir a su sucesor. El procedimiento es denominado cónclave y se celebra en la Capilla Sixtina bajo estrictas medidas de aislamiento, para que no se filtre ninguna información.
Los participantes en la votación son los cardenales que tienen menos de 80 años. Previo a la reunión del Colegio Cardenalicio para iniciar la elección, se realizarán congregaciones generales, en las que debaten sobre el futuro de la Iglesia. Luego, ya en la Capilla, prestan juramento de confidencialidad y empiezan las rondas de votación.
En total, participarán del cónclave 135 cardenales con derecho a voto, de los 252 que forman el Colegio Cardenalicio. Están representados 94 países de todos los continentes.
De los 135 que elegirán al próximo pontífice, 108 fueron nombrados por Francisco, lo que representa el 79 % del total. Otros 22 fueron designados por Benedicto XVI y cinco, por Juan Pablo II.
El primer cónclave fue el que derivó en la elección de Gregorio X en 1271. Las deliberaciones habían comenzado en 1268 en la ciudad de Viterbo y ante la falta de acuerdo y el cansancio de los habitantes, en 1270 los cardenales fueron encerrados bajo llave en el Palacio Papal. Finalmente, al año siguiente se tomó la decisión.
Al comenzar el proceso se celebra la misa matutina ‘Pro Eligendo Pontifice’, Por la elección de un papa; luego, tras la expresión ‘Extra ommes’, Todos fuera; y con el juramento de guardar secreto ya realizado, los cardenales se encierran en la Capilla.
En completo aislamiento, lo primero que se hace es la elección al azar de los nueve cardenales que oficiarán la votación. Tres de ellos son los fiscales encargados de supervisar el proceso, tres deben recoger los votos y los tres restantes revisan las papeletas que son depositadas por cada uno de los cardenales en una urna.
Para que uno de los cardenales menores de 80 años sea elegido como papa debe conseguir al menos dos tercios de los votos. Después de cada elección, las papeletas se queman en una estufa que tiene una chimenea visible desde la Plaza de San Pedro. Si nadie alcanza la cifra necesaria, el humo que sale es negro, al agregarse un producto químico que le da esa coloración.
Por cada día se realizan cuatro votaciones. Al alcanzar las 34 rondas, solamente pasan a participar los dos candidatos que tuvieron mayor cantidad de votos en la última votación.
Tras ello, a quien resulte el más votado se le pregunta si acepta el cargo. Si la respuesta es afirmativa, elige un nombre y recibe la vestimenta papal. Además, las papeletas de la votación se queman con un químico que hace que el humo que sale de la chimenea sea blanco, la fumata blanca, lo que les anuncia a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro que la Iglesia católica ya tiene nuevo Papa.
Desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, el cardenal protodiácono anuncia la fórmula ‘Annuntio vobis gaudium magnum: Habemus Papam’, ‘Les anuncio con gran alegría: ¡Tenemos Papa!’; y revela su nombre. Entonces, el nuevo cabeza de la Iglesia católica saluda desde el balcón y brinda su primera bendición, lo que marca el comienzo de su pontificado.

