SEGÚN ABC NEWS: ESTADOS UNIDOS EXIGE QUE VENEZUELA CORTE LAZOS CON CHINA Y RUSIA

07/enero 2026

La administración de Donald Trump ha trasladado a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, que Caracas deberá cumplir una serie de condiciones antes de que Washington le permita aumentar su bombeo de crudo, reporta ABC News citando a tres fuentes al tanto de ese plan.

Las exigencias incluyen, en primer lugar, ‘expulsar a China, Rusia, Irán y Cuba’ y cortar los lazos económicos con esos países. De acuerdo con la segunda exigencia, Venezuela debe aceptar tener de socio únicamente a Estados Unidos en la producción petrolera y dar preferencia a compradores estadounidenses en la venta de crudo pesado.

Según una de las fuentes del citado medio, el secretario de Estado, Marco Rubio, les dijo a los legisladores en una sesión informativa privada este lunes que cree que Estados Unidos puede forzar la mano de Venezuela porque sus depósitos petroleros están llenos.

Rubio también dijo a los legisladores que Washington estima que Caracas solo tiene un par de semanas antes de que se declare insolvente financieramente si no vende sus reservas de petróleo.

Por su parte, el presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, Roger Wicker, confirmó a ABC News que el plan de la Casa Blanca depende del control sobre el petróleo venezolano, si bien no cree que requiera del despliegue de tropas estadounidenses.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se constituyó en la ‘fuerza motriz’ detrás del plan de Washington para el secuestro de Nicolás Maduro, tras pasar meses planificando la operación militar del pasado sábado en la Casa Blanca, junto con el subjefe de Gabinete y asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller, reporta CNN citando fuentes.

Rubio y Miller desempeñaron un papel clave en la agresiva estrategia de Estados Unidos hacia Venezuela para capturar a Maduro, contando con la ‘plena confianza’ de Donald Trump y mostrando dotes ‘increíblemente persuasivas’ en sus llamamientos a escalar las tensiones con Caracas, según el medio.

Su línea dura sobre la mejor manera de atacar a Venezuela prevaleció en conversaciones con el presidente frente a otros altos cargos de la Administración. En las discusiones a puerta cerrada, ambos planteaban cómo imponerse al país y fueron partícipes en las decisiones de la Casa Blanca de atacar los barcos en el Caribe por acusaciones de narcotráfico y establecer una presencia militar en la región.

Mientras Miller en un principio miraba a Venezuela como un foco de deportaciones, Rubio insistía en ‘intensificar la presión económica, política y, en última instancia, militar’ sobre el Gobierno de Maduro. Finalmente, ‘Miller aceptó el argumento de que señalar a Maduro como un narcotraficante que apuntalaba un cártel criminal era más beneficioso para Estados Unidos que mantener relaciones con fines migratorios’, indicaron fuentes de CNN.

 Incertidumbre sobre el futuro de Venezuela

Sin embargo, después del secuestro del presidente venezolano, la tarea de ayudar a ‘dirigir’ el país latinoamericano, encomendada por Trump a Rubio y otros funcionarios claves de su Administración, ha planteado más preguntas que respuestas. Ex-diplomáticos y expertos en la región consultados por el medio no tienen claro si Estados Unidos tiene preparado algún plan sobre el futuro político de Venezuela a corto y a largo plazo.

‘Hay muchos aspectos de Venezuela que no son fáciles de gobernar’, confesó un ex-diplomático estadounidense de alto rango que habló con CNN bajo condición de anonimato. ‘Intentar imponer el orden en un lugar más grande que Iraq no es tarea fácil’, reconoció.

Según fuentes de CNN, hasta el momento los funcionarios de la Casa Blanca se mantienen al margen de este proceso. También opinan que Rubio no podrá ocuparse de la gestión de los asuntos cotidianos de Venezuela, teniendo en cuenta las demás tareas que implica su cargo, y tendrá que delegar.

Un alto funcionario del Departamento de Estado comentó al medio que están haciendo preparativos para reabrir la Embajada de Estados Unidos en Venezuela en caso de que Trump tome esa decisión. Aun así, no queda claro cómo se pretende establecer un control sobre el país sin una presencia estadounidense sobre el terreno.

‘Si estamos al mando, tendrán que empezar a nombrar a las personas: ¿quién está a cargo de qué? ¿Será una supervisión militar? ¿Será una supervisión diplomática?”, razonó Todd Robinson, ex-embajador interino de Estados Unidos en Venezuela durante el primer mandato de Trump.

El subjefe de Gabinete de la Casa Blanca y asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller, brindó una rueda de prensa en la que fue consultado sobre cuál será su rol en el futuro político de Venezuela, tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro. Sin embargo, la respuesta no sirvió para aclarar el panorama.

‘¿Cuáles son exactamente sus responsabilidades diarias?’, le preguntaron, ante lo que Miller destacó que el secretario de Estado, Marco Rubio, será quien lidere, y luego respondió: ‘Hay política energética, política del Tesoro, política financiera, política militar’.

Miller es uno de los funcionarios designados por el presidente Donald Trump para ayudar a supervisar la gestión que Estados Unidos pretende realizar sobre el futuro de la República Bolivariana de Venezuela, país sudamericano atacado por Estados Unidos el pasado sábado 3 de enero, cuando secuestraron al Presidente Nicolás Maduro y su esposa, la Diputada a la Asamblea Nacional, Cilia Flores.

Se pudo conocer que, junto a Stephen Miller, además de Rubio, estarán el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el Vicepresidente, J.D. Vance.

Por otra parte, el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el republicano Mike Johnson, ha afirmado que los recientes bombardeos perpetrados por Washington contra Venezuela, que derivaron en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, no significan que se desee efectuar ‘un cambio de régimen’ en el país latinoamericano.

Sus comentarios tuvieron lugar después de que un periodista le preguntara cómo planea Donald Trump gobernar Venezuela, teniendo en cuenta sus reiteradas declaraciones de que él mismo será la figura clave al mando del país.

‘Esto no es un cambio de régimen. Es una exigencia de cambio de comportamiento por parte de un régimen. El Gobierno interino ya está establecido y esperamos que pueda corregir sus acciones’, declaró Johnson, agregando que las autoridades venezolanas ‘no pueden colaborar con narcoterroristas ni con organizaciones criminales internacionales muy peligrosas’ que presuntamente ‘trafican con todas estas drogas peligrosas’ en el territorio estadounidense.

‘Tenemos una forma de persuasión porque, como saben, sus exportaciones de petróleo han sido suspendidas, y creo que eso llevará al país a un nuevo Gobierno en muy poco tiempo. Así que no esperamos tropas sobre el terreno ni ninguna otra intervención directa, más allá de simplemente coaccionar al Gobierno interino para que lo ponga en marcha’, manifestó.

‘Miren, preveo que se convocarán elecciones en Venezuela. Es decir, algunas de estas cosas aún se están determinando, por supuesto, pero debería suceder pronto. Y creo que será necesario para que su economía y el país se mantengan estabilizados’, concluyó.

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