VLADÍMIR PUTIN Y XI JINPING CONVERSAN EN UN AMBIENTE AMISTOSO TOMANDO TÉ
Tras un día lleno de negociaciones y firmas de documentos de cooperación bilateral, el presidente ruso, Vladímir Putin, y el líder chino, Xi Jinping, se reunieron la noche de este miércoles para una conversación privada en un ambiente franco y amistoso, tomando té.
Por la parte rusa, también están presentes el canciller Serguéi Lavrov, el asesor Yuri Ushakov, el subjefe de gabinete de la Presidencia, Maxim Oreshkin, y el embajador ruso en China, Ígor Morgúlov.
Previamente, el asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, adelantó que se trataba de una ‘conversación muy importante’, a la que habían sido invitadas solo cuatro personas de las delegaciones de cada parte.
Según señaló, la conversación de los mandatarios se centraría en las cuestiones más relevantes de la agenda internacional.
El presidente ruso llegó a la capital china la noche del 19 de mayo y fue recibido en el aeropuerto con una ceremonia a la que asistió el canciller chino, Wang Yi.
Este miércoles, 20 de mayo, la agenda oficial de la visita de Putin comenzó con la ceremonia de bienvenida ofrecida por Xi, en presencia de una orquesta y de una guardia de honor.
Luego, los líderes mantuvieron conversaciones en formato reducido y ampliado y, como resultado, firmaron una declaración conjunta sobre el fortalecimiento de la asociación integral y la cooperación estratégica, y otra declaración conjunta para la formación del mundo multipolar y de relaciones internacionales de un nuevo tipo.
Fortalecimiento de la cooperación militar
En una declaración conjunta, los líderes señalaron que Moscú y Pekín comenzarán fortaleciendo la cooperación en el ámbito militar.
‘Las partes seguirán fortaleciendo la tradicional amistad entre las Fuerzas Armadas de ambos países, profundizando la confianza mutua en el ámbito militar, perfeccionando los mecanismos de cooperación, ampliando la práctica de ejercicios conjuntos, las patrullas aéreas y marítimas, fortaleciendo la coordinación y la interacción en formatos bilaterales y multilaterales, respondiendo conjuntamente a diversos desafíos y amenazas, así como apoyar la seguridad y la estabilidad global y regional’, reza el documento.
– Condena de los ataques contra Irán
Putin y Xi coincidieron en su comunicado en que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán ‘violan el derecho internacional y las normas fundamentales de las relaciones internacionales y socavan gravemente la estabilidad en Medio Oriente’.
Moscú y Pekín destacan la necesidad de que las partes en conflicto retomen cuanto antes el diálogo y las negociaciones con el fin de evitar la expansión de la zona en crisis.
Las partes también subrayaron que acciones tales como ‘el lanzamiento traicionero de ataques militares contra otros países; el uso hipócrita de las negociaciones como tapadera para preparar dichos ataques; el asesinato de representantes de los gobiernos de Estados soberanos; la desestabilización de la situación política interna en esos Estados y la provocación allí de un cambio de poder; y el secuestro descarado de líderes nacionales para someterlos a un juicio violan gravemente los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas’.
América Latina como zona de paz
Ambos líderes expresan su apoyo al estatus de América Latina y el Caribe como zona de paz, así como a la lucha de los Estados latinoamericanos ‘por elegir de forma autónoma sus vías de desarrollo y sus socios’.
En el documento se señala que Moscú y Pekín se oponen a cualquier acción que viole los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas o que atente contra la soberanía y la seguridad de otros países, y se subraya que se oponen a la injerencia de fuerzas externas en los aviones internos de la región ‘bajo cualquier pretexto’.
Hacia la consolidación de un mundo multipolar
Moscú y Pekín se han alineado cada vez más en torno a la idea de un mundo multipolar, un orden global que, según afirman, ya no debería estar dominado por Occidente y, en particular, por Estados Unidos.
En este contexto, las partes adoptan una declaración conjunta sobre el establecimiento de un mundo multipolar y un nuevo tipo de relaciones internacionales.
‘Los intentos de varios Estados de gestionar unilateralmente los asuntos mundiales, imponer sus intereses a todo el mundo y limitar las posibilidades de desarrollo soberano de otros países, al estilo de la época colonial, han fracasado. El sistema de relaciones internacionales del siglo XXI está experimentando una profunda transformación, transitando de forma evolutiva hacia un estado policéntrico duradero y hacia la formación de un nuevo tipo de relaciones internacionales’, reza el documento.
‘La mayoría de los Estados, teniendo en cuenta la experiencia histórica adquirida, ha tomado plena conciencia del advenimiento de una nueva era y de la necesidad de seguir el camino de formación de una comunidad internacional más cohesionada, así como del respeto mutuo de los intereses fundamentales, la igualdad, la justicia y la cooperación en beneficio mutuo, sin dividir el mundo en regiones y bloques enfrentados’, agrega.
Contra la Cúpula Dorada de Estados Unidos
Las partes señalaron el carácter destructivo de la idea de Estados Unidos de construir el sistema de defensa aérea Cúpula Dorada para la estabilidad estratégica.
Se señala que esta iniciativa ‘niega por completo el principio clave del mantenimiento de la estabilidad estratégica, que prevé la indisolubilidad de la interrelación entre las armas estratégicas ofensivas y las defensivas’.
Apoyo a la soberanía mutua
Ambas partes expresan su apoyo a la soberanía mutua: Rusia respaldó el principio de ‘una sola China’ y reconoció a Taiwán como parte inalienable del territorio chino.
Pekín, a su vez, apoya los esfuerzos de la parte rusa ‘para garantizar la seguridad y la estabilidad, el desarrollo nacional y la prosperidad, la soberanía y la integridad territorial, y se opone a la injerencia externa en los asuntos internos de Rusia’.
Nuevos horizontes de cooperación
Ambas partes destacaron el alto ritmo de la cooperación económica, que se ha consolidado en los últimos años. Putin y Xi prestaron especial atención al sector energético y acordaron seguir fortaleciendo las relaciones de asociación integral en el ámbito de la energía.
Se prestó especial atención a la energía nuclear, donde las partes expresaron su intención de continuar con la ejecución de los proyectos de construcción de la central nuclear de Tianwan y la central nuclear de Xudapu, garantizar la finalización oportuna de las obras de construcción y la puesta en funcionamiento de las instalaciones y, sobre esta base, profundizar la cooperación en el ámbito de la energía nuclear con fines pacíficos.
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