LABERINTO POLÍTICO EN PERÚ
Durante la campaña presidencial en Perú se formó una asociación de enemigos políticos cuya única meta era ir todos contra el Maestro Pedro Castillo.
El final electoral se vió empañado pues Keiko Fujimori no reconocía el triunfo de Castillo, hasta que, luego de varias semanas, el Tribunal Electoral de Perú proclamó ganador a Pedro Castillo quien asumió el cargo de Presidente de Perú en un clima que desde los primeros días recibió la amenaza de ser destituido por incapaz, por corrupto, por cualquier cantidad de despreciables epítetos.
La presidencia del Senado la asumió una supernumeraria de la prelatura del Opus Dei, María del Carmen de Alba quien se puso como meta destituir a Castillo y erigirse como presidenta de Perú.
Pasó el primer año de gobierno y Pedro Castillo se mantiene, siempre tambaleando, en la presidencia peruana.
María del Carmen de Alba fue reemplazada en la presidencia de la Cámara por Leidy Camones quien también aspira a destituir a Pedro Castillo y nombrarse por estatuto parlamentario en presidenta de Perú.
A lo interno, ahora el laberinto se convierte en un rin de boxeo donde parlamentarias y parlamentarios se caen a golpes y empujones sin importar el partido a favor o en contra de Castillo en un todos contra todos Castillo.

