¿POR QUÉ LOS SISMOS RESULTARON TAN CATASTRÓFICOS EN TÜRKIYE Y SIRIA?

13/febrero 2023

El sureste de Türkiye y el noroeste de Siria se ubican sobre la unión de tres enormes placas tectónicas: la arábiga, la africana y la de Anatolia. Esa complejidad genera deformaciones que se manifiestan en fallas geológicas activas como la de Anatolia. En concreto, lo sucedido el lunes fue resultado de un desplazamiento de la placa tectónica arábiga con respecto a la de Anatolia, que se calcula que fue de alrededor de 3 o 4 metros.

Este tipo de desplazamiento de la falla de Anatolia fue del tipo transcurrente, strike-slip; y fue un factor clave en el poder destructivo. En este caso, una parte de la falla se mueve con respecto a la otra. Cuando la fuerza de fricción excede a la resistencia, la tensión acumulada, que puede ser de siglos, libera energía en forma de ondas sísmicas.

Dado que la profundidad del evento sísmico en este caso, 18 kilómetros; se cataloga como superficial, las ondas sísmicas recorrieron una menor distancia hasta alcanzar la superficie y la energía en su interior no alcanzó a disiparse. Como resultado, la agitación en la zona fue extrema y los movimientos horizontales del suelo tuvieron un efecto implacable sobre las casas, edificios y demás construcciones.

El suelo de la ciudad de Nurdagi, ubicada cerca del epicentro del terremoto, está compuesto en su mayoría por sedimentos blandos y estaba lo suficientemente húmedo como para sufrir licuefacción, como se denomina a la pérdida de resistencia de los suelos.

Las violentas convulsiones del sismo provocaron que estos se comportaran más como un líquido que como un sólido. La licuefacción puede hacer que los edificios se inclinen y causar importantes daños a la infraestructura.

Otro factor a tener en cuenta es la sismoresistencia de las construcciones. Se estima que la mayoría de edificios destruidos no cumplían con los requisitos que garantizan su resistencia a los movimientos telúricos. En este sentido, el Ministerio de Justicia de Türkiye ya investiga a más de un centenar de personas por su posible responsabilidad en los derrumbes.

Cerca de 5.700 edificaciones colapsaron por los sismos telúricos que afectaron toda esa región.