IRÁN DESCARTA RENDIRSE Y APUESTA A LA PRESIÓN ENERGÉTICA GLOBAL DESDE ORMUZ

23/marzo 2026

Irán se niega a capitular y rechaza cualquier salida diplomática en el conflicto con Estados Unidos e Israel, a pesar de las fuertes bajas que ha sufrido. En ese sentido, Teherán apuesta por intensificar la presión económica global mediante el control del estratégico estrecho de Ormuz, revelan fuentes consultadas por The Washington Post.

Estados Unidos e Israel lanzaron su agresión militar contra Irán basándose en la expectativa de que, en los primeros días, se produciría un levantamiento interno capaz de derribar al Gobierno iraní, reporta The New York Times, asegurando que tal idea fue un ‘error de cálculo clave’ en los preparativos del conflicto, que entra en su cuarta semana y se ha extendido por todo Oriente Medio.

Según fuentes estadounidenses e israelíes, el jefe del Mossad, David Barnea, presentó al primer ministro de su país, Benjamín Netanyahu, y a altos cargos de la Administración de Donald Trump un plan, según el cual, en cuestión de días, los servicios de inteligencia podrían movilizar a la oposición iraní para desencadenar disturbios y actos de rebelión e incluso provocar el colapso del Gobierno de la República Islámica.

Netanyahu adoptó esta estrategia y la utilizó para convencer a Trump de que un cambio de autoridades en la nación persa era un objetivo realista: una combinación de asesinatos selectivos contra dirigentes iraníes al inicio de la guerra y operaciones de inteligencia para alentar una revuelta masiva. No obstante, el levantamiento esperado no llegó.

Tres semanas después del inicio del conflicto, informes de inteligencia de ambos países concluyen que el Gobierno iraní está debilitado pero intacto y, en lugar de colapsar desde el interior, ha intensificado su respuesta con ataques de represalia contra bases militares estadounidenses en la región e instalaciones vulnerables de petróleo y gas.

El medio destaca que altos mandos militares estadounidenses ya habían advertido a Trump, antes de la ofensiva, que los iraníes no saldrían a protestar mientras Washington y Tel Aviv lanzaran bombas, y que la probabilidad de una sublevación capaz de amenazar la estabilidad del Gobierno era baja.

En Irán, el portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, CGRI; afirmó que Estados Unidos no comprende las capacidades militares de Irán, y advirtió que responderán a cualquier amenaza con la misma intensidad que esta genere.

La rama de las Fuerzas Armadas de Irán advirtió a través de un comunicado: ‘Si bombardean nuestra red eléctrica, bombardearíamos las redes eléctricas de Israel’. Además, la CGRI enfatiza que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha hecho acusaciones infundadas sobre ataques iraníes a infraestructuras críticas en la región, incluyendo desalinización de agua.

Además, denuncian que las plantas de energía de Irán se encuentran bajo amenaza de ataque por orden del presidente estadounidense, al que se refieren como ‘terrorista y asesino de niños’, lo que, aseguran; ‘interrumpirá muchos servicios humanitarios como hospitales, puestos de auxilio, redes de agua y plantas de desalinización. Esto es inhumano’, subrayan.

Irán advirtió que, si se producen esos ataques, situará entre sus objetivos plantas de energía de Israel y de los países de la región que suministran electricidad a las bases estadounidenses, así como infraestructuras económicas, industriales y energéticas con acciones estadounidenses.

‘Estados Unidos no conoce nuestras capacidades y lo verá en el campo de batalla’, avisa el CGRI, que recalca que responderá con determinación ante cualquier agresión. ‘Estamos decididos a responder a cada amenaza con el mismo nivel de disuasión que representa’, reitera el vocero en el comunicado.

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este lunes que ha ordenado al Departamento de Guerra del país posponer todos los ataques dirigidos contra infraestructuras energéticas y centrales eléctricas de Irán durante un período de cinco días, debido a los resultados ‘muy positivos’ de las conversaciones entre Washington y Teherán sobre el curso del conflicto.

En una publicación en su cuenta de Truth Social, el mandatario norteamericano declaró que Estados Unidos y la República Islámica han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones ‘muy positivas y productivas’ sobre una resolución ‘completa y total del conflicto en Oriente Medio’.

En este contexto, subrayó que, basándose en el carácter y el tono de estas negociaciones ‘profundas, detalladas y constructivas’, que seguirán realizándose a lo largo de esta semana, había tomado la decisión de cesar ataques contra instalaciones energéticas del país persa durante cinco días.

‘He ordenado al Departamento de Guerra que aplace cualquier ataque militar contra las centrales eléctricas e infraestructuras energéticas iraníes durante un período de cinco días, siempre y cuando las reuniones y conversaciones en curso tengan éxito’, afirmó el irónico Donald Trump.

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