CANADÁ BUSCA SER EL PRIMER ‘MIEMBRO ASOCIADO’ DE LA UNIÓN EUROPEA PARA BLINDAR SU ECONOMÍA E INTEGRACIÓN ESTRATÉGICA
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció este jueves ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, la aspiración de su país de convertirse en el primer ‘miembro asociado’ de la Unión Europea, una propuesta presentada durante la cumbre del Estado de la Unión con el objetivo de consolidar una alianza estratégica y económica sin precedentes entre ambas potencias.
De acuerdo con un despacho de la agencia EFE, el mandatario canadiense valoró positivamente el planteamiento formulado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayando que el trabajo conjunto entre Ottawa y los Veintisiete permitirá potenciar sus fortalezas compartidas y coordinar una agenda de cooperación de mayor alcance.
Esta nueva figura de integración proyecta ir más allá de los marcos del Acuerdo Económico y Comercial Global, CETA; orientándose a garantizar la autonomía estratégica en áreas clave como la producción de minerales críticos, el desarrollo de la industria de defensa, la inteligencia artificial, la seguridad energética y la tecnología financiera.
Asimismo, la iniciativa contempla profundizar la movilidad académica y laboral mediante la incorporación de Canadá al programa Erasmus+ y la red científica Horizon, sumado al aporte canadiense en el suministro de energías limpias como el gas e hidrógeno para el mercado europeo.
Advertencia de Estados Unidos ante el acercamiento
Por su parte, el portal El Cooperante reseñó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió sobre la posibilidad de aplicar nuevos aranceles a la Unión Europea de considerar que esta alianza con el país norteamericano responde a una intención desfavorable hacia Washington.
Durante sus declaraciones, citadas por la agencia The Associated Press, AP; Trump calificó como un eventual ‘acto hostil’ el establecimiento de esta figura de miembro asociado y advirtió con imponer restricciones comerciales o arancelarias según la intencionalidad de los líderes europeos. Además, el mandatario estadounidense tachó de ‘ridícula’ la idea de una integración más profunda entre ambas partes y cuestionó la relación bilateral con Ottawa al definir a Canadá como un ‘terrible socio comercial’.
Frente a estas presiones, el primer ministro Mark Carney descartó una adhesión formal plena a la Unión Europea, reafirmando que el planteamiento apunta exclusivamente a una alianza de seguridad, comercio y cooperación estratégica fortalecida.
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