ESTADOS UNIDOS Y REINO UNIDO NEGOCIARON PRÉSTAMOS A LA ALEMANIA NAZI POR MILES DE MILLONES DE DÓLARES
Estados Unidos y Reino Unido negociaron préstamos a la Alemania nazi por miles de millones de dólares poco antes de que se iniciara la Segunda Guerra Mundial, según un informe de 1939 desclasificado y sus anexos.
Se registran los intentos de ocultar los hechos en ambos países. En particular, se señala al expresidente estadounidense Herbert Hoover (1929-1933) como alguien directamente involucrado e interesado en los preparativos del préstamo y que podría ejercer un considerable apoyo a las negociaciones con los alemanes que llevó a cabo otro protagonista, el secretario del Comercio Exterior británico, Robert Hudson.
El punto de partida para ocultar la verdad fue la revelación en los medios de que Hudson había negociado el crédito con un asesor del Gobierno nazi. El informe apunta a la abundante correspondencia sobre el tema entre este ministro y otras personas interesadas, en la cual se detalló que Inglaterra no podría prestar toda la suma solicitada desde Berlín 5.000 millones de libras esterlinas y esperaba que los banqueros de Wall Street hicieran su aportación.
La inteligencia soviética destaca que el expresidente tenía miedo de que la prensa lo mencionara en relación con los preparativos para financiar al Tercer Reich. El golpe reputacional, en este caso, no sería solo personal, sino que también afectaría al Partido Republicano. Para evitarlo, se tomaron algunas medidas de emergencia con el fin de retirar las carpetas concernientes a su participación.
La guerra comenzó semanas después de los acontecimientos que se mencionan en el informe, el 1 de septiembre de 1939, con la invasión a Polonia de las tropas alemanas.
El Union Bank, para ese entonces dirigido por Prescott Bush, padre y abuelo de los George Bush que llegaron a ser presidentes de los Estados Unidos; emitió notas de crédito a favor de Adolfo Hitler para patrocinar su campaña del Partido Nacional-Socialista Alemán de los Trabajadores o Partido Nazi.
Por otra parte, la Reina de Inglaterra, Isabel y su esposo el Príncipe Felipe fueron admiradores de los Nazis y aparecen retratados con vestimenta y simbología alemana.

