BAJO EL SUELO DE MARTE SE HA IDENTIFICADO GEMAS DE ÓPALO
Bajo el suelo del cráter Gale, un área en Marte que el róver Curiosity de la NASA ha estado explorando por una década, se ha identificado gemas de ópalo, una piedra preciosa rica en agua que, en la Tierra, se halla en las profundidades del océano y en fuentes termales como los géiseres.
Según el equipo de científicos que realizó el hallazgo, liderado por el físico estadounidense Travis Gabriel y publicado en la revista científica Journal of Geophysical Research, el ópalo se esparciría a lo largo de una vasta área de fracturas del subsuelo, un recóndito lugar que podría haber sido mucho más habitable que la superficie, donde la temperatura y la radiación son extremas.
El hallazgo también es importante porque se creía que el agua marciana solo abundaba en los polos en forma de depósitos de hielo y no en el ecuador del planeta rojo, cuya superficie se ve desértica.
El descubrimiento del ópalo en Marte fue posible tras analizar datos antiguos proporcionados por el espectrómetro de neutrones del robot de seis ruedas, de nombre Dynamic Albedo of Neutrons, DAN.
En esas imágenes, los investigadores hallaron unas anomalías que consistían en anillos de sedimento que se destacaban por su color claro, conocidos como halos de fractura; y que recién ahora, tras analizar su composición, se reconocen como gemas de ópalo.
Nuestro nuevo análisis de los datos de archivo mostró una sorprendente similitud entre todos los halos de fractura que hemos observado mucho más tarde en la misión. Ver que estas redes de fracturas estaban tan extendidas y probablemente repletas de ópalo fue increíble, destacó Gabriel, ex becario postdoctoral de la Universidad Estatal de Arizona.
Gabriel y sus colegas sostienen que la presencia de ópalo sugiere que los halos de fractura en Marte indican los últimos lugares en Marte que gozaron de abundancia de agua líquida, un método de exploración que también podría replicarse con el róver Perseverance en el cráter Jezero.
El ópalo está compuesto de agua y sílice, con pequeñas cantidades de impurezas como el hierro. Dado que no es un mineral, el agua no está tan estrechamente ligada a una estructura cristalina, eso significa que si lo mueles o le aplicas calor, el ópalo suelta su componente líquido.
En esa línea, el equipo de científicos asegura que estos mineraloides que retienen agua pueden ser un gran recurso hídrico para futuras actividades de exploración en otras regiones de Marte, cuando se logren hallar.

