PERIODISTA ESPAÑOL PABLO GONZÁLEZ CONTINÚA DETENIDO SIN CARGOS EN POLONIA

02/enero 2023

El 28 de febrero Pablo González era detenido en su hotel por la ABW, la inteligencia polaca. No era la primera vez que el periodista tenía un encontronazo con los servicios secretos de un país. Unas semanas antes, en Ucrania había sido retenido por los espías de ese país y en España sus familiares y amigos recibieron días antes de su detención la visita del Centro Nacional de Inteligencia española.

En menos de un mes, tres servicios secretos de tres países diferentes se interesaron por este periodista con doble nacionalidad, española y rusa. Más tarde también lo definiría como espía el jefe del MI6 británico. Otra vez, sin presentar pruebas.

Pablo González es un experto en el espacio postsoviético. Estudió lenguas eslavas en la Universidad de Barcelona y un máster de Periodismo Multimedia en Bilbao. Y se formó en estas dos comunidades porque, desde que se trasladó a España desde la Unión Soviética siendo un niño, su vida se ha dividido prácticamente entre Catalunya y Euskadi.

Pablo nació en 1982 en Moscú. De hecho, ha cumplido 40 años encerrado en Polonia. Sus padres son rusos, pero es nieto de uno de los conocidos como niños de la guerra. Cuando tenía nueve años, sus padres se divorciaron y su madre se llevó a Pavel Aleksevich Rubtsov (el nombre de Pablo en Rusia) a España, a Catalunya, le cambió el nombre y le puso sus apellidos: Pablo González Yagüe.

El tribunal de Rzeszów que se encarga del caso utilizó este detalle como prueba de sus acusaciones. En el primer auto de prisión provisional, la Sala II de lo Penal de ese tribunal atribuía al periodista dos alias: Aleksey Rubtsov y Pavel Rubtsov. Una inferencia que partía del pasaporte ruso de Pablo González y que, en realidad, el primer alias solo refleja el patronímico por el nombre de pila de su padre, Aleksiej, que en el documento aparece como Aleksevich.

Este es el único detalle que ha trascendido de las supuestas pruebas que las autoridades polacas tienen contra el periodista. Para conocer algún detalle más acerca de los motivos de sus detención, solo se puede acudir a la nota de prensa que la Agencia de Seguridad Interna (ABW) que le detuvo publicó en polaco y en inglés.

En esas comunicaciones se aseguraba que Pablo González era un agente de la inteligencia rusa y que había utilizado su estatus periodístico para moverse libremente por Europa y el mundo, incluso por zonas afectadas por conflictos armados y regiones de tensión política para acceder a información cuyo uso por parte de los servicios secretos rusos podría tener un impacto negativo en la seguridad de Polonia.

Además, se aseguraba que con el detenido se obtuvo amplia evidencia que se estaba analizando en detalle. Hoy, diez meses después de aquello, todavía no ha trascendido nada de esa amplia evidencia.