TRUMP: RUMBO A UN CHOQUE CON PETROLERAS DE ESTADOS UNIDOS POR SU GUERRA CON IRÁN
Las mayores compañías petroleras de Estados Unidos están a punto de registrar beneficios récord tras el fuerte aumento de los precios del petróleo provocado por el conflicto armado con Irán desatado por Donald Trump, quien ya ha acusado al sector de aprovechar la crisis para elevar los precios de los combustibles y obtener ganancias extraordinarias, reporta Financial Times.
De acuerdo con las previsiones del mercado, se espera que ExxonMobil anuncie un beneficio neto de unos 15.000 millones de dólares durante el segundo trimestre del año, mientras que Chevron alcanzará aproximadamente 9.700 millones.
Ambas cifras superan en más de 3 veces los resultados obtenidos en el trimestre anterior, impulsadas por el encarecimiento del crudo, el diésel y el combustible para la aviación.
El conflicto con Irán provocó una de las mayores alteraciones del suministro mundial de petróleo de los últimos años. Tras el cierre del estrecho de Ormuz, el precio del barril superó los 100 dólares, lo que permitió a las compañías estadounidenses incrementar sus exportaciones de petróleo y productos refinados hasta niveles sin precedentes.
– El precio de la guerra: la gasolina se dispara en todo Estados Unidos: ¿Qué sigue?
Además de ExxonMobil y Chevron, otras empresas del sector también se encaminan a registrar resultados excepcionales. Entre ellas figuran la refinadora Marathon, que podría obtener sus mayores beneficios desde 2022, así como Valero, ConocoPhillips y Occidental Petroleum, favorecidas igualmente por la subida de los precios del crudo.
– Tema político sensible
Sin embargo, estos resultados podrían generar un nuevo choque político en Washington. Trump ya responsabilizó públicamente a las petroleras del aumento de los precios en las gasolineras y las acusó de especular con el mercado en un momento especialmente delicado para la economía estadounidense.
Como respuesta, ordenó en junio al Departamento de Justicia investigar a las compañías energéticas ante la sospecha de posibles prácticas de incremento injustificado de los precios. La medida llega a pocos meses de las elecciones legislativas de medio término, en las que el coste del combustible se perfila como uno de los principales temas de preocupación para los votantes.
El impacto ya se refleja en los bolsillos de los consumidores. Según datos de la Asociación Automovilística Estadounidense, AAA; citados por el periódico, el precio medio de la gasolina en Estados Unidos aumentó cerca del 25 % respecto al año anterior, hasta los 3,8 dólares por galón. El diésel, por su parte, se encareció un 30 %, alcanzando los 4,8 dólares por galón.
Con los consumidores afectados por el aumento del coste del combustible y las petroleras registrando ganancias sin precedentes, el equilibrio entre los intereses económicos y el coste político podría convertirse en uno de los principales desafíos para Trump en los próximos meses.
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