LA ORGANIZACIÓN METEOROLÓGICA MUNDIAL ADVIERTE QUE EL NIÑO PODRÍA ALCANZAR UNA INTENSIDAD HISTÓRICA A FINALES DE AÑO

09/octubre 2026

El fenómeno meteorológico de El Niño continúa su escalada de intensidad y podría registrar uno de los episodios más potentes desde que existen registros modernos en 1950, advirtió la Organización Meteorológica Mundial, OMM. De acuerdo con las proyecciones del organismo, el evento climático alcanzará su nivel máximo de impacto durante el mes de diciembre, generando un incremento generalizado de las temperaturas y alterando de forma severa los patrones de precipitación en diversas regiones del planeta.

En su más reciente informe sobre el clima estacional global, la OMM señaló que las condiciones actuales favorecerán un escenario de extremos meteorológicos, aumentando significativamente la vulnerabilidad frente a sequías prolongadas e inundaciones severas.

El informe de la agencia de Naciones Unidas enfatiza que este comportamiento no solo elevará las marcas térmicas por encima del promedio habitual en gran parte del mundo, sino que reconfigurará la distribución de las lluvias a nivel global.

Por su propia naturaleza, El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en la zona central y oriental del Océano Pacífico ecuatorial, una alteración marina que termina condicionando los vientos, la presión atmosférica y el volumen de lluvias en distintas latitudes.

Este ciclo climático, que suele presentarse en lapsos de dos a siete años con una duración promedio de entre nueve y doce meses, alterna sus fases entre períodos de calentamiento: El Niño; y enfriamiento: La Niña; separados por etapas de neutralidad.

Frente a la evolución actual del fenómeno, los expertos alertan que la masa de agua cálida acumulada en el Pacífico liberará una cantidad inusual de energía térmica a la atmósfera, lo que multiplicará los impactos socioeconómicos y climáticos durante los próximos meses.

– El Niño ‘se está fortaleciendo rápidamente’

La OMM prevé que las temperaturas de la superficie del mar en las zonas central y oriental del Pacífico tropical aumenten hasta alcanzar valores sin precedentes durante octubre, noviembre y diciembre de 2026.

‘Ello obedece al fortalecimiento del episodio de El Niño, que condicionará las pautas meteorológicas y afectará a economías, ecosistemas y comunidades de todo el mundo’, indicó la organización.

El pronóstico se basa en el consenso de 13 centros meteorológicos nacionales e internacionales de primer nivel. La directora de la OMM, Celeste Saulo, remarcó la velocidad con la que se intensifica el fenómeno. ‘El Niño se ha consolidado y se está fortaleciendo rápidamente’, recalcó Saulo en un comunicado.

La directora de la OMM también señaló que el episodio podría prolongarse hasta los primeros meses de 2027. ‘Según los pronósticos de la OMM, la probabilidad de que el evento persista hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100%, y podría ser uno de los episodios más intensos desde, al menos, 1950’, apuntó.

Celeste Saulo explicó además que El Niño no incorpora calor nuevo al planeta, sino que libera el calor almacenado en el océano. ‘Las aguas de las que se nutre El Niño presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse’, afirmó.

– Récord de temperaturas en el Pacífico

El índice utilizado para medir las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial centro-oriental, la región central del fenómeno, mostró un incremento significativo durante los últimos meses.

La anomalía pasó de 1,6°C por encima de lo normal en junio a 2,5°C en agosto. Para octubre, noviembre y diciembre, la OMM prevé que el indicador llegue a aproximadamente 3,7°C por encima de lo normal.

De concretarse ese pronóstico, el valor superaría el máximo anterior de 2,6°C, registrado durante el episodio de El Niño de 2015-2016, y se convertiría en el nivel más alto desde que comenzaron las observaciones.

La OMM también relacionó el último episodio de El Niño con la evolución de las temperaturas globales durante los últimos años. El fenómeno contribuyó a que 2023 fuera el segundo año más caluroso registrado, mientras que 2024 alcanzó el máximo histórico, con una temperatura aproximada de 1,55°C por encima del promedio preindustrial correspondiente al período 1850-1900.

Aunque El Niño suele alcanzar su punto máximo entre noviembre y febrero, el incremento de las temperaturas asociado al fenómeno suele producirse después de ese período. El episodio actual ya afecta a algunas regiones, entre ellas Centroamérica, donde la sequía provocó la muerte de animales y afectó a los cultivos, según la información difundida por la OMM.

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